Facebook Twitter Google +1     Admin

ESPAÑA

20100905130339-dibujo.jpg

La moneda única europea –en su curso legal- nos ha vendido a precio de un oro que jamás existió. Estamos en la ruina. España naufraga y se hundirá mintiendo. La sombra del gran dictador es nuestro gran fantasma : Nunca desapareció del todo. Su doble moral permanece sobre un catastrófico desorden. Nos creímos ricos y cualquiera puede ser famoso. El Partido Socialista Obrero Español defiende al propietario antes que al inquilino. Ha creado un inmenso museo social de terratenientes en el que sus estatuas sonríen de soslayo. Abrió las fronteras dando la bienvenida a una gran fiesta que ya no es nacional. Los autores han muerto asesinados por personajes mediáticos. El libro es un cadáver andante transformado en e-book a golpe de bisturí cibernético. Los editores cobran por publicar. Normalizamos lo anormal perdiendo el sentido común y alejándonos de una realidad que supera toda aflicción. Muy pocos toman partido y el resto desconoce el significado de la verdadera política : Da lo mismo un manifiesto que un spot. No importa ser o no ser, lo básico es estar cómoda.Mente.

Las modelos son como artistas de cine y las artistas de cine como modelos. No está muy claro quién  es la verdadera actriz o la auténtica maniquí. Desfila quien actúa y actúa quien desfila. En cualquier caso, la belleza exterior está perdida. El pánico a envejecer supera al terror de los quirófanos. Desconocemos nuestros propios gestos en busca de otro cuerpo sin rostro.

Aumentan los sin techo y se multiplican los apátridas. Podemos incluso jugarnos la vida a cara o cruz. Será, probablemente, la razón visceral de la moneda que económica.Mente nos colocó en Europa. Nada más lejos de esta desoladora realidad. Ni están todos los que son, ni son todos los que están.

Domingo, 05 de Septiembre de 2010 13:03 Consuelo García del Cid Guerra #. sin tema


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris