Blogia

Consuelo García del Cid Guerra

PREVENTORIO LÁGRIMAS DE SIRACUSA

PREVENTORIO LÁGRIMAS DE SIRACUSA

"Preventorio para niñas pobres" de Sant Cugat del Vallés. Así se denominó el caserón inagurado en 1963, clasificado como "obra benéfica particular de la obra Pía Unión de Nuestra Señora de las Lágrimas de Siracusa". Dicha obra, con sede en la Parroquia Mayor de Santa Ana, en Barcelona. El centro, sostenido con bienes y fondos particulares,contaba con benefactoras de su "obra pía", entre las que estaban:

 

María Teresa Salisachs de Samarach

Elena Aznar de Grau

María Augé Vda. de Terradas

María Luisa García de Paredes Zamora

María Sala Pou

Antonia Render Moncusitti

Clotilde Domingo de Puig

María Julia Fabré de Pulgarcín

Concepción Balaguer de Ferré

"Lágrimas de Siracusa" llegó a mí hará unos cuatro años, y de nuevo ese nombre casi romántico aparece de nuevo, pero con una historia terrorífica de adopciones ilegales y niñas desaparecidas. Idéntico perfil al Preventorio de Guadarrama. Tiempo al tiempo...

 

 

 

DESPEDIDOS

DESPEDIDOS

Fuga de cerebros, migración altamente cualificada, capital social, educación social, fuga de talentos...la metáfora del marketing no deja de inventar. Búscate la vida como puedas o te dejen y tira palante.

El mando intermedio ha sido ese gran cáncer empresarial que asendió por principio de Peter a sujetos poco preparados, por no decir nada. Era una cuestión de tiempo, de cotización en nómina y peloteo por demás. Dale poder a un obrero y se convertirá en Hitler. Para algunos, la corbata supuso un título nobiliario y el traje gris la etiqueta de una postura impuesta a lomos de la producción. Y tener un despacho, algo sacramental desde donde ejercer sus injusticias varias. Les vi. Les vi joder al indefenso, despedir por las buenas, declarar por las malas en los juzgados y quitar de en medio a todo aquel que les superaba un mínimo. Por miedo a perder el puesto, fueron capaces de todo. La empresa. La empresa. Pronunciaron la palabra con dientes apretados y muy mal gesto. Se lo creyeron tanto, que ahora, despojados de nómina y sin lugar en su mundo, lloran su propia lágrima sobre un sofá tan blanco como lo es la nube cibernética donde todo se cuelga.

Odiaron los sindicatos como a la peor pandemia, no se mojaban por nada, y ahora resulta que son de izquierdas. No puedo con vosotros, alumnos del coaching, budistas de alpargata, videntes de un tarot donde lo invertebrado se os hace religión.

Despedidos de un limbo estancado que os cerraba las puertas por inútiles. ¿Dónde estuvo el error? . Ya ni os pregunto. Seguid matando moscas a la luz de una pyme mientras escalais tiempos mejores haciendo rituales con miel, sal, pelos de cualquier bicho y trapos negros, tan creídos como casi siempre y tan sumamente inútiles como esa flagrante realidad de la que se os acusa.

ENTRE NOSOTRAS

ENTRE NOSOTRAS

Te recuerdo, Assumpta. Luchando contra corriente para poder pagar el recibo de la luz, del agua, del gas. Escribiendo sin pausa. "Nadie te pagará jamás los dolores de espalda, ni las noches en blanco"- me decías. Te recuerdo una tarde, en Barcelona, cuando una pareja se nos acercó preguntando : "Perdonen, ustedes son del oficio, verdad?" - y yo contesté: "La puta lo será tu madre". Pobres chavales, eran escritores noveles. Creían en una gloria inexistente y buscaban madrinas. Los días de vino y rosas en Sant Jordi se acabaron. Los adelantos pasaron a la historia. Los derechos de autor, siempre esperados, llegan un año después, pero si estás jubilado, ahora es que ni los cobras. " Hay que hacer un gran acto de fe. Nunca sabrás cuanto vendes, y con esto de internet, menos todavía". Escribir. Escribir. Escribir. Ser de esto, pertenecer de alguna manera, sin más reconocimientos. "Tenemos que estar en esa presentación para que nos vean". Y yo te acompañaba, hasta que me cansé. Cuantas veces corría hacia tu casa para apagar cien fuegos. Compartimos tabaco, comidas, supermercados, libros, tranquilizantes...te dije que no tiraras la toalla, y la tiraste. A editorial Planeta se le debía caer la cara de verguenza. Pero el mundo sigue, Assumpta, y con él, esta vida. La de tantas palabras engarzadas al verso, tú - que nunca fuiste poeta- tenías los pies muy en el suelo y la cabeza alta. Eras brillante, Assumpta. Mucho. Tú lo sabías y yo lo sentía. "Amiga mía, tienes una creatividad grande, enorme"- me decías.

Atardeceres en los que dábamos aquella eterna vuelta a la manzana sin que ninguna Eva pegara su mordisco. El paraíso estaba lejos, muy lejos, y lo inmediato se comía una realidad incómoda. "O cobro los derechos o voy a perder el piso". Y lo perdiste. Nadie pagó.

Favores desesperados, la última oportunidad -"nos va la vida". Escribir. Escribir. Escribir. Sin esperar que nadie comprendiera, sin buscar un solo apoyo y sosteniendo la mirada ante quien no la merecía. " Cuanto más relevante sea tu trabajo, más te van a poner verde. España es así".  Te fuiste casi en silencio, sin previo aviso y con la gran desesperanza del perdedor. Pero ahí estás, Assumpta. Colgando de un recuerdo que no acierta a despedirse :


 

"Lo siento. Ni tú ni yo supimos hacerlo mejor. Ahora te comprendo".

( Entre nosotras/ Assumpta Roura).

RUEGA POR NOSOTRAS

RUEGA POR NOSOTRAS

miseria y compañía

 

Robar en España supone una condición ya casi imprescindible para estar al pie de un cañón hueco que carece de pólvora. Esto es la guerra. Facturas vienen y van, antes iva-N, menos tanto por ciento, muchos ramos de flores, gastos de representación y el buen comer hasta atragantarse.El puro ha vuelto, solo falta el eructo. Aeropuertos sin aviones subastados a precios de segunda mano, y no es de extrañar. Mete mano el más pintado y los antes dependientes de cortes ingleses se llaman Acount Manager. El trabajo full time -currar todas las horas- elimina la vulgarísima expresión "faena", que no es asunto de toros aunque el mandamás te meta la cornada por donde tercie el día. Vendedores sin sueldo, corbatas resucitadas, piojos desavenidos y muchachas poco bragadas en eso de trabajar, se entiende. El tanga tapa poquito y ese hilo dental apostado a la raja no concluye intenciones previamente pactadas. Mujer, me estás pidiendo amor. Y yo, no puedo darte nada , cantaba Pablo Abraira, dulce mostacho entregado al olvido, muy puestas con su valor añadido.
La comisión es un fraude que parte de esa miga recogida por pájaros, tan muertos de hambre como uno mismo, más desesperados -si cabe- por no poder volar.
Mientras, nos chupan la sangre recaudando pormenores, impuestos antes no puestos, leyes bajo la manga de esta dictadura votada que protege a los suyos : Nunca les pasa nada. 
Cuando no quede vena y el algodón se agote, resucitará el vampiro. Los pacientes olvidados de la peor porfiria, desahuciados y miembros de esas listas sanitarias que ya no pueden ofrecer nada más que un boca a boca rápido poco antes de palmarla.


de Luis Mariano a Mariano Rajoy

Ladran mientras se cabalga y resucita el Quijote al tiempo que se santiguan algunos ante cualquier frase entrecomillada de Coelho, los modernos del nunca cuya infortunada sonrisa insiste en comparecer -feliz- ante cualquier tribunal con tal de alcanzar tribuna. Se agitan las coletas de caballo, macho Rocinante que confunde el nombre de cualquier toro muerto con las alas de sus bebidas isotónicas, en busca de algún soporte de aventura que les haga volar tras el más triste orgasmo. Carne y gimnasia de after socorrido, esos suspiros de la España tibia presidida por el sujeto votado con nombre de mayordomo. Qué pánico gastan los gansos hacia el color violeta, obsceno por excelencia, penitencia por demás ante Manuela y Ada, las nuevas alcaldesas de sangre roja y corazón a la izquierda -sabia naturaleza-, mientras lloran Ana y Rita ese perdido imperio que naufraga entre el caloret de los cafés con leche en la Plaza Mayor. Beatas y borrachas, asuntos de los feos, degradadas al máximo por mínimas. Qué miedo y rancio abolengo magnifica sus causas, hierve el corazón, un soplo, España es una gran marea humana donde incluso el perdido sabe hacia dónde ir con tal de no volver a casa. Folclóricas y toreros presos, la infanta -que está al caer- despojada de título, la reina periodista o la periodista reina, pálida como una novia y más tiesa que el pájaro que la espanta. Esto no hay quien lo arregle. Ni los grandes teóricos, la fuga de cerebros, el coaching, esos recursos inhumanos, sonrisa de autoayuda o litros de té rojo. No hace mucho me contaba un colega que se ha visto obligado a abandonar la parte alta para vivir en la periferia. Y es que hay pocas cosas tan sumamente placenteras como la muerte del pijo, ya desertor de todas las barras porque ni para birra tiene. Se corta pidiendo un cortado que traga a sorbos cortos, ardientes como su rabia y terriblemente resentido. Todo esto es una pena más grande que la de Lola Flores, que en paz descanse. Una pena chunga, de miseria constante que abandonó toda esperanza. Y es que la vida es corta, tanto como la amapola arrancada que cantaba otro Mariano, pero de apellido. Al otro, de nombre propio, le quedan cuatro días, y lo sabe. Puede que no demasiado tarde se decida a solucionar lo del frenillo, porque marcha atrás, ya no hay.

https://www.youtube.com/watch?v=8Tv5J2JKbmo



domingo 7 de junio

Domingo, 7 de junio. Puerta del Sol. Hacía mucho calor. Había mucho calor. Concentración de los afectados por el robo de bebés en España. Acudí por primera vez. Me esperaba María, llegada de Londres, una mujer frontera a la que admiro muchísimo. Pude conocer "en persona" a Pilar Moreno, encantadora, dulce, un ser de luz. A Cristina Moracho, a Isabel Bravo, a la familia Luque, a Antonio Iniesta. Personas con las que llevo tanto tiempo hablando, compartiendo y luchando. Cada uno con su historia haciendo frente común. Madres que buscan hijos, hermanos a hermanas, hijos a madres, hermanas a hermanos. Gemelos separados, documentos que son pura psicodelia, un cachondeo burocrático de la España profunda, una verdadera burla y la impunidad absoluta capando por sus fueros. El poeta Javier Díaz Guinot ha escrito lo siguiente:
NO LE INTERESA A NADIE
No le interesa a nadie lo del mercado de infantes,
Remover las suciedades ocultas bajo sotanas;
Que códigos aguileños cuenten su trata de esclavas,...
Es más cómodo el olvido, más cobarde y más tranquilo.
No le interesa a nadie, excepto quizá, tal vez,
A quien prometió el recuerdo, a quien prometió justicia
A quien le robaron hijos, a quienes fueron robados
A quien aumenta la audiencia äireando estas miserias.
No le interesa a nadie, excepto quizá, tal vez,
A la gente como tú y a la gente como yo
Y pienso que debería haber más gente pensando
Y más gente reclamando y más gente preguntando
Pero a nadie le interesa qué sucedió, realmente,
Con Las Desterradas Hijas de Eva (1).
Javier Díaz Guinot, junio 2015

  1/ Las desterradas hijas de Eva (Consuelo García del Cid Guerra. Algón Editores, 2012)
 
 

SEÑOR JUEZ

SEÑOR JUEZ

IBA POR TÍ, LOLA.

IBA POR TÍ, LOLA.

DE POLLOS Y BORRICOS

La que ha liado el pollito. Mientras los últimos estertores del poder actual se hacen el boca a boca, existe un resto apostado en busca del hueco que les permita medrar. Aquí cabe todo cristo, sea quien sea, sepa o no sepa, esté o no sobrada.Mente preparado, mermado o cultivado. De una hostia no sagrada se planta el resentido buscando unas cuantas copas que final.Mente les va a dar lo mismo que sean alcohólicas o trofeos de caza. Matarán de cualquier forma sus conflictos internos, todas sus frustraciones, la gran necedad de ser admirado desde el vómito celestial de tanto tibio, y un nuevo gran imperio de catetos tocará pandereta no solo en Navidades. La vida será su fiesta y muy vaga.Mente puede que recuerden ese derecho al olvido que no sirvió de nada. Yo les veo llegar, ir y venir, en un cuadro dantesco al más puro estilo Botejara, con pasado borrico, tinaja de barro artesano y pesebre de plástico, firmando con una cruz tras haber pasado por el trullo con la correspondiente huella dactilar que ya ha tocado ese piano, por aquello del error y la necesidá, el fallo, mire usté. Son los que jamás temblaron con el bolero pero les gusta Sabina por eso del rollito calle, identificados con la barba guarra otrora moderna y más allá miserable. Era Moda de España cuando España iba bien, pasado efímero que les otorgó un piso de protección oficial, la nómina aspirada y un carguillo vacante que les hizo importantes. No va más. La ruleta no gira, los cachorros se calientan como los malvados toros y el peor matador. De profesión pollitos, piando la lentejuela, la lenteja, el carmín, al sapo cancionero y su más cabrón padre desconocido.

PD. Busquen la referencia en cualquier código de barras.

TARJETAS DE VISITA

TARJETAS DE VISITA

Se me ha ocurrido –y no sé por qué- mirar un viejo tarjetero como si de un álbum de fotos se tratara. Estaba a punto de deshacerme de él, convencida de que ya no servía para nada. Pero me equivocaba.

Tarjetas de todos los colores, con logotipos de empresas que ya no existen y cuyos nombres estampados anunciaban grandes cargos que se han perdido. Personas, al fin y al cabo, cuyo destino conozco de sobra. Ahora andan mendigando las sobras de otros en busca de cualquier trabajo, sea el que sea. Hay que comer. Antes comían en restaurantes caros y nadie pudo imaginarles en los servicios sociales o el banco de alimentos. Estaban en otro bando y negociaban con grandes bancos.

He visto con mis ojos cómo con muchas de esas tarjetas se hacían extensas líneas de coca. Hoy no les queda ni para sal. Presidentes, Directores Adjuntos, de Recursos Humanos, de Grandes Cuentas...

Yo misma era una de ellos. Decían que estaba loca, completamente loca, que era una revolucionaria, un personaje molesto. Hoy me dan la razón, cuando ya no la quiero. Ni siquiera la necesito. Entonces todos parecían estar encantandos de haberse conocido, le llamaban “amigo” a cualquier cosa y no sabían vivir sin grandes coches, vacaciones delujo y un pisazo del que han sido deshuciados. Durante largo rato he contemplado una a una todas esas tarjetas, y es un gran álbum de fotos, no me cabe la menor duda : Están retratados. Todos. Me he detenido ante un nombre. Ella era distinta. Tenía una sonrisa ancha y no soportaba las injusticias. Su cargo en la multinacional que representaba se fue al garete, pero defendió a sus compañeros hasta el final. No supe más de María, y la he buscado en facebook. Allí estaba. De todo ese gran tarjetero, sólo su nombre vale la pena.

No le ha sorprendido mi trayectoria, y a mí tampoco la suya. Compartiremos algún día los restos de cada naugragio en cualquier lugar. Nos hemos reencontrado felizmente, alegres y con idéntica postura. 

 

https://www.youtube.com/watch?v=DyofWTw0bqY

 

LEY MORDAZA

LEY MORDAZA

“ Escribir en Madrid es llorar” – Larra.

“ Escribir en España no es llorar, es morir” – Cernuda.

Y entre el llorar y un morir que se recuerda lento, se agarraba la pluma como ahora pulsamos las letras rápidas de un teclado que asiste a la locura. Esta droga dura, consumida por voluntad propia y sin espera. El libro acabará llegando, vivo o muerto, con una impresión que circuló más allá de la tinta. Aquel color azul que todavía existe, inyectado a conciencia en su pequeño depósito, mínimo, que se nos agotaba con frecuencia.

Hemos retrocecido tantos años que incluso la avanzadísima tecnología se burla de nosotros. La ley mordaza impide poner las cosas en su sitio y menos en nuestra propia boca. Te la van a partir en menos que canta un gallo y serás el más ínútil de los terroristas, llamado por ellos, condenado al silencio.

Las redes, como telas de araña, atrapan para espiarte, para seguir tu rastro seas quien seas y digas lo que digas. Y ni siquiera tener nada será ya suficiente, te sentarán en cualquier banquillo aunque duermas en un banco. Llamarán a tu puerta con esa citación, por calvatrueno, insumiso, rebelde, antisistema. Por cualquier cosa que seas o no seas. Por escribir, en sí, sobre su suma.

La realidad se esconde, la palabra se mutila. Si dices lo que piensas estarás condenado. Los trucos del oficio, pese a todo, son asuntos del sabio que maneja su propio paraíso. La literatura es un cielo protector que solo conoce quien escribe, y la tierra se ha inundado de mentiras compradas al mejor postor. Solo el que apuesta por continuar sabe del precio, de su dolor de espalda, de las noches en blanco y las ojeras de búho. No importa la edad. El tiempo te recorre como la sangre en vena, latente, tibia y necesaria. Que nadie se aleje de las palabras, ni siquiera por hambre. Ni siquiera por miedo. Ellos no pasarán. Les quedan muy pocos meses, y el atropello debe ser general. Demos la cara como casi siempre, aún a riesgo de que nos la partan. No vivas tranquilo, porque estarás perdido. No tiendas a lo cómodo, continúa siendo incómodo. Yo sigo en el lado amargo, guardando los terrones de azúcar de los bares, tragando ese café negro que espabila al dormido. 

TERCERA EDICIÓN

TERCERA EDICIÓN

ANDREA, CALLE DE LOS AMIGOS NÚMERO 1

ANDREA, CALLE DE LOS AMIGOS NÚMERO 1

No seré yo quien colabore en extender ese manto tan blanco y sepulcral que envuelve la impunidad. No voy a ser cómplice. Me niego. Aprendí hace ya mucho a llamar a las cosas por su nombre, pese a quien pese. Ahora, este peso es irremediablemente propio. Escribo con el corazón roto y probablemente sea leída con el hígado. Calle de los Amigos Número 1, esa era su dirección. La que ahora adquiere un significado tan intenso. Estaba llena de luz, respiraba alegría por los poros. Era capaz de estirar los últimos diez euros hasta el fin del mundo y de hacer un banquete con tres patatas mientras tejía aquellos exquisitos bikinis de ganchillo. La casa era una delicia propia, hecha a conciencia. Cada rincón, cada planta, cada almohadón. Era rebelde, insumisa, antisistema. Se reafirmaba en su propio discurso repitiendo una y otra vez aquel  “¿Vale?”...y vaya si valía. Era su peso en oro, específico, tierno, terco hasta la saciedad. Estaba llena de futuro, de ilusiones, de magia. Tenía el pie pequeño y el alma enorme. Dibujo su silueta con los ojos cerrados, la busco entre las flores que han inundado su adiós.

Se propuso conseguir un piano, y lo consiguió. Era maestra del trueque, del apaño, de la improvisación. Reía con el descaro de las personas distintas, especiales por demás, y tenía verdadera pasión por el tango. Algunas tardes en el Teatro Goya, con Carlos Daurat, el maestro. Me hablaba de Gardel, de Manzi, de la eterna milonga, de Argentina. La ví llegar, chiquita, hará más de dos décadas, y se quedó conmigo. Me enseñó muchas cosas. Vivimos casi todo lo que pasa en la vida. Encuentros,días, noches, alegrías, penas, nacimientos, cumpleaños, navidades, veranos. Y ahora todo lo siento extraordinario, como ella.

Hubo horas de angustia en los últimos tiempos. Un plazo que no acababa, que se nos hizo extenso. Decía : No te preocupes. Y yo me preocupaba. Buscaba una razón, el sentido común, la lógica aplastante. El final de una época que prometía mucho : Volver a vivir de nuevo. Extender un camino y trazar una meta. Renacer del encierro que asfixiaba su ser. La quería con todo mi corazón, y lo sabía. Ahora, como su tango, tengo el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez.

Por Andrea.

Víctima número 11 de violencia de género en Cataluña.

 

https://www.youtube.com/watch?v=dQr_PKgvkHI

miércoles

Que no se pierda nunca el significado de las canciones. Que nuestra boca no sea un enorme charco de saliva. Que lo que te pintas sobre el cuerpo sea pintado en la calle con idéntica protesta. Que cada moda pase, de largo y con pocas prisas, sin que importe demasiado.

Que no te arrastre el gurú de la religión última cuando jamás comulgaste en nombre alguno. No guardes tus espaldas, dásela al enemigo, que existe y está presente sobre todas tus cosas.

Cultiva la palabra. Lee. Escucha. Calza tu propio pie para ponerte en el de otro. Y si en algún momento llegas lejos, piensa que aquellos que te desean lo peor tendrán que contemplar cómo te llega lo mejor.

Deja al escritor que escriba y al cantante que cante. Al escultor que esculpa, al actor, que interprete. Busca tu propio terreno, trabájalo a conciencia y tendrás un lugar preciso en el ámbito apostado. Pero yo no soy nadie para darte consejos. No sé más que lo incierto del quicio del error. No presumo de orden ni concierto. No estoy en ninguna parte ,excepto aquí, diciendo lo que siento, lo que me asiste -en vano- sobre un cuarto de hora. Débil, posible.Mente.  

Lo decía Panero : El fracaso es la más resplandeciente victoria.

domingo

El truco, su trato, la eliminación de la sustancia. Una piensa que su propia realidad perdida debería construír algo partiendo del porvenir de su pasado. Puede que cuando la noticia se convierta en lo de menos empecemos a ser más. Cuando creamos en nosotros como referente válido, analizando conductas, sus consecuencias y errores, reconociendo cada postura, mentira sobre mentira, a lomos de una circunstancia cómoda en su momento, llevadera, conveniente y sin alma, podamos empezar de nuevo partiendo de un cero redondo, exacto e idéntico al más grande suspenso colegial cuando nuestras calificaciones se tradujeron en números, antes de ser muy deficientes, deficientes o insuficientes. De la letra al detalle, colgados en hombros de una madurez suprema que huye de la vejez. Nuestra segunda edad teme tanto a la tercera que nunca dejará de teñirse el pelo y estirarse la piel, aunque por detrás nadie adivine las cicatrices. Se ha engañado tanto que ni la verdad es cierta. Se ha forzado tanto el cuerpo en pos de algún deporte que caminar a la fuerza nos aterra, tanto como sudar por las malas.

OVEJAS NEGRAS

OVEJAS NEGRAS

 Están en todas partes y no siguen la manada. Pueden nacer en los más bajos estratos o en las altas esferas. No es una cuestión de cuna, sangre o condición social. Son casos de la vida, de una escala distinta que se descubre por instinto. Hijas del agobio y del dolor, como cantó Triana. Algo se activa en su interior, es sentido común -poco frecuente-, son mensajes del alma directos al corazón que estallan con gran estruendo frente a las galerías. Tienen poderes. No son adivinas, videntes, tampoco brujas. Tienen ese poder de discernir, desde su más tierna infancia, entre el bien y el mal. Lo saben, porque lo sienten. Apuestan por otra brújula en busca de su propio camino, huyendo del fraticidio para encontrar la fraternidad. Cuesta. Siempre hacia arriba, contra corriente, por encima de todas. Son calumniadas, vilipendiadas, desentendidas y abandonadas. Incluso encerradas en muchas ocasiones. Pero ellas, aunque inválidas antes de su propia mayoría de edad, patalean panza arriba antes de ser aplastadas. Cualquiera se convierte en enemigo de la insurrecta. Tu propio padre, tu madre, la familia entera. No son de buen conformar. Gritan como leonas, sacan garras de gata poco triste y mucho menos azul. 
He conocido muchas, tanto como a mí misma. Se reconocen de inmediato al mínimo detalle. Una ojeada rápida ilumina los rostros cuando se sabe, en guardia, del signo solapado. Perfectamente capaces de fabricar un anillo con cualquier tipo de viruta, adictas a los polvos mágicos, a la arena del mar, a las manzanas de Eva y la postura de Llilith. Diosas blancas de carne y roedoras de huesos, caiga quien caiga. Obreras, sacrosantas, vertiginosas siempre. Cualquier pasado efímero ha estampado en el tronco de sus cien mil palizas algún punto en común donde apoyarse. Oh reinas del horizonte que ningún dios confunde por mucho que se tercie. Mariposas salvajes que aletean sin tiempo antes de ser cazadas por cualquier mal nacido para clavar el alfiler que las convierta en esas bellezas muertas enmarcadas. Oh divino cristal, el de Salinas, que recitaba el verso : Para cristal te quiero, amiga. Nítida y clara eres. Para mirar el mundo, a través de tí, puro. Cristal. Espejo !Nunca!.
En la fotografía, Ana Patricia Botín el día de su boda. Sumisa, tierna y angelical. De clavícula fuerte, morena y rebotada. 

LOS CASCOS DE LA CASQUIVANA

Vivía en una constante cúspide aspirada, imaginándose, brava y casquivana. Buscaba de forma obsesiva en las páginas de contactos, uno y otro, la cita fácil en boca del estómago, camino del monte de Venus. Depilada, esculpida, provocadora y breve. Tenía poco discurso. Comtemplaba bomberos al borde de un incendio que jamás se produjo, y le ardía la maldición -gitana- por encima de todo. Torso, desnudo, grasiento, escurridizo. El tamaño importaba, tanto que cualquier longitud se le hacía pequeña, corrediza, como las viejas puertas que ya no se estilan. Coleccionaba marcas, escotes y lencería, de la más fina -ella-, de la más puta -otra-. Su palabra era esófago, su vientre excitación, la sonrisa una mueca perdida entre los dientes. Se olvidó de los chistes, perdió esa seducción, apostaba intranquila por una carta extraña del tarot en barajas francesas.Soy un as -repetía. Soy la mejor -lloró. Las yemas de sus dedos quedaron insensibles a fuerza de pulsar las teclas del teléfono, y en sus mensajes cortos se escribía el cerebro, las ganas de yacer, cuerpo adentro, un buen macho. No valía cualquiera, la verdad sea dicha. Buscaba el horizonte en un margen estrecho, limitado, incapaz. Y se pensó estratega, espía y cazadora.Hablaba de sexo, siempre, como si lo tuviera. Como si el otro viera su vagina incompleta, esperando al postor. No va más. Hizo su juego efímero, levantó la cabeza, guardaba cien mil fotos en la misma postura, bailándose las aguas, el tormento de un rayo que no se partió en dos.La aventura soñada que nunca llegaría, el viaje organizado que desorganizó, los planes incompletos, el plantón, su delirio, y una serie de insultos a modo de epílogo que enfurecían mucho, demasiado revés, excesiva frecuencia. Y se pasó la vida hablando de hombres, pero no consiguió que un sólo hombre hablara de ella.

JANE BOWLES Y LA CHERIFA

JANE BOWLES Y LA CHERIFA

 Era analfabeta y sólo hablaba un dialecto marroquí. Pero en cuanto alguien se presentaba ante ella diciendo : "Jane Bowles", pedía dirhams a cambio, por no decir nada. Simplemente enseñaba su rostro. El aspecto de la Cherifa, más que inquietante, producía pavor. Ella ha sido el testigo mudo de una existencia insólita : La del matrimonio Bowles. Pepe Carleton, hará ya más de diez años, me habló de ella : " Una hechicera en la que Jane creía, de la que se enganchó. Fueron amantes, no sé si también de Paul, no siempre lo compartieron todo".
La busqué en su casa de la casbah. Dije  "Jane", y me pidió dinero. Ese mismo día, alguien me contaba que la casa de Paul Bowles de los apartamentos Itesa, estaba siendo saqueada. Cualquiera podía entrar y llevarse lo que quisiera. Me dirigí al inmuebe Itesa. Algunos turistas despistados andaban por la zona en busca de las reliquias Bowles. Nadie hablaba de Chukri. Todos preguntaban por Jane.
Carleton, desde su pequeño apartamento de Marbella, dijo que no valía la pena, ni siquiera por las fotos. Me dijo, también, que con el tiempo se inventarían historias muy superiores a las sucedidas, que el morbo alimentaría durante décadas aquella locura digna de ser escrita y recordada. Los ojos de la Cherifa destilaban maldad. Ella se quedó con todo lo que pudo. No le importaba Jane. No le importaba Paul.
He querido saber de ella, por si aún sigue viva, pero nadie responde. De Tánger queda el sitio, como afirmaba Chukri, y una dama muy seria.Será que a las personas como ella nunca les pasa nada. Tal vez por primitivismo.
Tánger es una ciudad para no volver a casa. Una ciudad peligrosa donde todo es posible.Puede que haya llegado el momento de volver para quedarse.Cerca del Zoco Chico, en busca del cielo protector. Ese azul inconfundible de Marruecos donde las brujas saben cómo cargar con todos.

AYN RAND

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegido contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada".

AYN RAND