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Consuelo García del Cid Guerra

Gen- ética

Gen- ética

Sabios y entrados en materia aseguran que existe un perfil determinado de mujer maltratada. No seré yo quien lo discuta, puesto que ignoro muchas cosas al respecto. Pero sí hay algunas tontas. No las que lo parecen : Aquellas que lo son. Llegan lejos, mucho más allá de lo que se proponen. Adquieren una estética correcta cuando conviene y de vampiresa incombustible en sus grandes momentos. Aparentan ser ingenuas, buenas, inocentes, casi niñas que no crecieron por asuntos varios que nunca se saben, o sólo conocen ellas. Eternas colegialas, incluso hijas de María con bandas y bandos difícil.Mente identificables. Son amables, risueñas, delicadas o cursis. Saben bailar el vals, tango y danza del vientre, porque asisten a clases de todo. Cerámica, macramé, flores –naturales y de Bach- tarot, cocina, modos y formas. Perfectas anfitrionas pero amigas de nadie. Componen un hogar de loba en celo como caperucitas, agarradas al hombre que las mantiene. Su tono de voz es cálido, comedido y monocorde. Y las conversaciones justas para hablar del tiempo,  los hijos, sus casas, vestidos y fiestas de guardar en las que se guardan mucho, pero que muchísimo, de quedar en evidencia. Este patrón no se hace, en realidad, se nace. La maestra es una madre que tampoco hizo nada excepto adoctrinar al respecto para reproducir patrones similares. A muchas no les sobra, pero tampoco les falta. Sus renuncios son pocos. Alguna llantina breve, caprichos conseguidos y llevaderos, consentidas por todos y princesas de cuento sin un final preciso. Puede que se resistan a conquistar amantes, aunque a veces no les quede otro remedio cuando se caen los ojos al tiempo que el abanico necesita su aire. Grandeza explícita que se revela en las reuniones sociales, bodas, comuniones y bautizos. Son de lo más perfectas en velatorios, funerales y lecturas testamentarias. Esperan. Las tontas siempre esperan su ruleta de la fortuna y la suerte del azar, sin participar siquiera en juego alguno. El riesgo es su enemigo y lo imprevisto su pánico. Clásicas –no del todo- cosidas a los votos, supersticiosas, vírgenes, terrenales e implícitas. Participantes máximas por las flores de un día. Reinas de la concordia, apolíticas, breves, lisonjeras, madames, geishas, cotillas, memas. Su perfil no es exacto, como tampoco el cuerpo. Les levantan las faldas, pero jamás la mano. Consiguen temer al miedo y el miedo las teme. Tanto...

Debajo de un puente

Debajo de un puente

No puedo con esto. Me siento inmensa.Mente lejana a la mayoría, que no conseguirá aplastarme con argumentos blandos, alitas de ángeles, amuletos, fetiches, asuntos desconocidos de un más allá donde nunca te llevará el metro, estampas color pastel  con muñecas horterísimas y cursis sugiriendo frases que aspiran a lapidarias. Conciertos sin acierto de cantantes siliconadas que sin efectos especiales no son nada, templos budistas, sándalos, chill-out, meditación sin trascendencia, sonrisa horizontal más falsa que un euro de plástico. Consejos, cuernos, llaveros de cuarzo, libros de autoayuda con las tapas más duras que el pene de todos los novios, bodas americanas, power points de esos en los que todos somos buenos, todo es bonito, siempre amanece y el arco iris es como una diadema virtual.

Elfos, hadas, tarots. Luz tenue como si la claridad nos cegara. Playa libre, pero exótica. Ibiza, Mallorca, los pijos, pudientes, una barca y el yate. Chamanes, videntes, numerólogos, trances, perfume, historias para dormir, dormir sin ser historia.

Lágrimas de cocodrilo, paella, fideuá, pizza, sushi. De verdad que no puedo. Mensajes en cadena, trabajos, magia blanca, alma negra, contenido continente el nuestro que se empeña en el embudo que embute, en el aro que pasa, en el tubo que insiste y el peaje que pagas.

Tatuajes, pearcings, cicatriz que se oculta a modo de verguenza, liposucción, bótox, celulitis, bandera, autonomía, país, geografía. Si es que no somos nadie. Y a este paso, ni siquiera la sombra del cadáver grisáceo que ha de envolver un féretro cuadrado, como nosotros mismos.

 

http://youtu.be/H_a46WJ1viA

Blues

Blues

 

Reconócete, criatura...no ocurre nada. Si mientes sobre tu pasado, te prometo un soporífero futuro. Una larga carretera por donde no pasa un alma. No digas que retiraron el carné por un error, reconoce aquella monumental merluza que llevabas. No insistas en esa juventud que ya pasó, porque si no eres capaz de reproducirlo hoy o mañana, es que estás medio muerto.

Años setenta, quizá. Un poco como todos, y en su mayoría, casi nadie a estas alturas. Los colocados y colocadas de antaño, sufren por una hipoteca encadenada a sus vicios materiales. Y quién lo iba a decir...bueno, lo digo yo. Nunca pensé que algunas me insistirían tanto en la depilación eléctrica. En esa postura lánguida de aquí estoy yo, negando lo que fui.

Ahora que se cuidan amistades, seleccionadas previa.Mente al paso de una suerte que te toca como se asignaría un bingo –porque muchos no llegan al casino- ahora, insisto, olvidaron ser canallas. Qué poca gracia queda. ¿Volverías a coger aquel tren que amanecía un sábado, rumbo a ninguna parte? ... Yo sí.

¿Pagarías la fianza del viejo amigo terco que no tiene remedio? ...Yo sí.

¿Correrías de noche, en busca de la loca que se encontraba en casa dios, quien sabe dónde, para sacarla del más oscuro aprieto? ...Yo sí.

¿Ducharías al sucio borracho que se instaló en tu casa, a saber desde cuando? ...Yo también.

Os busco, pero no encuentro a nadie. Recuerdo aquella canción triste de Hill Street, donde la más pintoresca y real de las comisarías imaginadas retuvo a docenas de rebeldes. Y me pregunto yo si es que las causas se mantienen, son las mismas, o nosotros –quizá- por eso del prestigio, hemos perdido tanto la memoria que incluso el nombre de pila se ha alterado.

Es una pena. Decían los egregios que el mundo no se para, que la vida es asiento, pero yo no consiento. Y me ha dicho mi madre que ya no tengo edad de este pelo tan largo, pero no me lo corto.

 

 

http://youtu.be/yevI8xCAKuc

El cambio

El cambio

Antes del cambio radical- por llamarlo de alguna manera- , no quisiera dejarme nada en ese tintero que no existe ya, sustituído por teclas incoloras que no dejan huella, no manchan ni permiten la carga en ese hermoso tubo de ensayo que forman parte de las plumas. Esas que ya se venden poco y las que compran, son carísimas, puesto que únicamente se utilizan para estampar una firma importante o bien para ser coleccionadas como se colecciona cualquier otra cosa.

Cuando me acusan de escribir con el hígado, tienen toda la razón. Y es que no puedo evitarlo. Se dispara mi bilis como un volcán necesario, vomito sin dudar y me quedo tan ancha. Qué paz...y eso que vengo conteniéndome con asuntos varios, tan diversos como la vida o las marcas de productos.

Pero vamos a lo que me ocupa : Dejó de preocuparme lo lugareño, el partido, los cargos generales, autonómicos, los nombres y apellidos, los que están y no son...me gustan cuando callan porque sé que no mienten. Querer es poder, las cosas como sean. Alejada me siento de tanto mundanal ruído, música celestial, agrupaciones, callejeras bandas, mochilas o litronas. Mire usted, paso de casi todo. Había pensado colocarme en tribuna, hacer un pis, después un posado para que me lo roben y atracar una farmacia, puesto que me estoy quedando sin orfidales. Y la culpa es de ustedes, que no me han dejado dormir en tantas legislaturas. Desde entonces soy una yonki pastillera de la droga legal, esa que te venden envuelta y casi con papel de regalo.

Carajo lo que he visto en todo este tiempo. No comulgaba ya con ruedas de molino y resulta que la harina continúa fabricando hostias y sagradas formas (créanme, no es lo mismo). Zapatero no se nos va, le echan sin cantar el tema de Los Amaya, su remendón setentero. Por no poner, ni palmeros. Dejará su palacio tal como lo encontró, y partirá, y a su barco no le llamó libertad, y sabe cómo es él, y a qué dedica el tiempo libre. Menudo chollazo. Yo, de mayor, quiero ser siniestra. Puede que lo sea un poco por esas dos rayas negras que preciso meterme en cada ojo, porque sin ellas ando como desnuda en el corte inglés. Y es que en ese luto ocular me encuentro, como si se me hubiera muerto alguien.

Bailaba yo la yenka sólo con la izquierda, y cómo me equivoqué. Creí que la jeta de una moneda era la que daba la cara, y también andaba muy confundida. Ahora busco un piano con el que teclear otras cosas, antes de que el día menos pensado me corten los dedos y digan que es legal.

LA RAZON IMPURA

LA RAZON IMPURA

http://youtu.be/871C7FZ2Bu0

 

Esto no puede ser en el nombre de Cristo, ni de su Rey, ni del nuestro siquiera, aunque acompañe, reciba y colabore. Estos no son, pero están. A estos los han traído del mismo modo en que los llevarán de vuelta a casa. Estos vienen –muchos- de fuera, como quien llega a un concierto de rock –por cierto, los hay- representándose a sí mismos. Mochileros con custodia policial, que está muy claro. Convertidos ambos lados en bandas callejeras por las autoridades. Iglesia y Estado van a empezar de nuevo.  Estos son los muchachos elegidos y concentrados de la derecha fascista, el volcán que erupciona en las calles de Madrid . Son los petardos oficiales del anuncio, habemus papa, acción por religión, reacción esquizofrénica, violenta, sobrada e incluso grosera, por la criminalización del laicismo. Sí, como en los viejos tiempos que al parecer no son viejos, puesto que regresa el terrible imponiendo su presión.

Estos cuentan con alojamiento y comida gratis. Como mucho, se comprarán un par de llaveros y un rosario, aunque en la feria de vocaciones del Retiro los regalan a cambio de alguna acción tipo ruleta de la fortuna. Sí, allí, 68 órdenes religiosas han colocado su stand, como en la feria del libro. Reparten folletos, regalan merchandaising y hasta te puedes hacer una foto metiendo la cabeza en una monja de cartón que no tiene rostro, para que tú pongas el tuyo.

Estos cargan la misma bilis que los demás, pero en nombre de una cruz que salvaguarda sus palabras, y con guardaespaldas oficiales. Aplauden y jalean los porrazos como argumento del mártir, oh divina tortura, leña terrenal, que les den ...

Y ya no entiendo nada. El respeto perdido por ambas partes –incluso la que me toca- y ese norte que no localiza su cielo protector. Justicia e injusticias, reivindicación particular, patio de todas las casas y las cosas donde no tiene que llover, tiene que llover, a cántaros...

Pienso, luego insisto. Aquí están, estos son, los muchachos del gran dios...

 

Arrepentíos ¡¡

 

 

 

 

Rouco Varela acaba de organizar una considerable y se está poniendo morao, que para algo es cardenal. También le ponen a parir, por cierto.

En un comunicado de la Archidiócesis, se informa de que el susodicho ha dado licencia a todos los sacerdotes acreditados de las JMJ, para poder confesar y perdonar a las mujeres y médicos que hayan particiado en un aborto.

Es decir, quítenme allá esa pena, que si en su momento interrumpí un embarazo, en la fiesta esta multitudinaria por excelencia y aprovechando la visita del santo padre, me lo perdonan sin más debido al acontecimiento, que viva la fiesta, el billete de metro rebajado, los bocatas que se van a repartir y el perdón de estos pecados.

Ignoro si habrá conciertos, pero al parecer, cualquiera con buena presencia puede tener vela en semejantes entierros. No sé si María Ostiz está ya por la labor, o los chiquillos esos opusianos de Amor a Laura pero esperaré hasta el matrimonio. Pero el kumbayá , fijo que suena, a golpe de bongo y guitarra como las de los trenes fraquistas.

La decisión forma parte de los beneficios que se pueden obtener durante la peregrinación, con el fin de que los creyentes adquieran “los frutos de la Gracia Divina que le abra las puertas hacia una vida nueva”.

Como soy muy inocente, me inclino a pensar que toda esta movida sí nos traerá beneficios económicos. El vil metal se gastará en manos de todos estos jóvenes de clase media-alta, chicos nada sencillos por cierto, que seguramente ya han generado su propio merchandaisin, como el papel higiénigo Renova –sin ir más lejos- que ha creado una  especial oferta bicolor

http://shop.renovaonline.n​et/mall/productpage.cfm/Re​nova/_200060935/304823/Pap​el%20Renova%20Edición%20Es​pecial%20JMJ

 para poder jalear el evento como corresponde: A lo grande.Desde el ejercicio de la libertad, valga casi todo lo posible, en nombre del hombre o del dios que se considere. Del 16 al 21 de Agosto vamos a contemplar visiones, visionarios, algún que otro milagrillo, enfrentamientos, revueltas y acampadas pero de nivel, no como las guarras de esos indignados ateos y perroflautas. También se repartirán hostias, pero de otra manera. Fonéticamente es lo mismo, aunque la cosa cambie. Macutos, camisas azul taxista, pantalones de pinza, mochilitas correctas, rayas al lado –no piensen mal- sin tatuajes ni pearcings.

Las arrrepentidas cuentan con su gran ocasión desde cualquier parte del mundo. Vamos, que no lo hacen on line porque sería muy fuerte. Y digo desde cualquier lugar porque las que decidan ponerse en oración durante las jornadas y “eleven oraciones al Señor con el corazón contrito”, esas, tendrán indulgencia parcial, es decir, un perdón pero a medias, porque como lo presencial no hay nada.

http://youtu.be/hRdVg_JATII

Calle del Poeta Luis Miguel Rabanal

Calle del Poeta Luis Miguel Rabanal

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 El pleno extraordinario del Ayuntamiento de Riello (León), celebrado el pasado 8 de Agosto,ha aprobado el nombramiento de la Calle del Poeta Luis Miguel Rabanal, sustituyendo así la antigua calle Rodeo por la de su nombre, que quedará inaugurada durante la semana cultural de Riello el 21 de agosto, jornada dedicada a la lectura de su obra, de la que presumo con absoluto descaro como presumo de él, por viejo amigo, leal, auténtico, luchador, tierno, duro, sarcástico y señor.
Hace tantos, tantos años, que me asusta meditarlo. Su primer libro : Variaciones (total s.e.u.o), que recibí dedicado en los tiempos preciosos. Sólo existía entonces el correo postal y sobre él escribimos largas cartas, contándonos las cosas, enviando poemas, libros recién nacidos sin pasar por imprenta, a máquina, grapados o cosidos con nuestras propias manos. Eran como cuadernos casi adultos que insistían en ser, estar, escribir, permanecer presentes por encima de un todo que ya era complicado. Fue nuestra edad de oro ilusionada, la colección de nombres. Algunos se quedaron, otros se distanciaron, y los más se aparecen de vez en cuando con forma de recuerdo para dejar constancia de que pasó la vida, de que hicimos las cosas como no se podía, debiendo tiempo al tiempo, arrancando los versos, rascando juventud sobre un mapa confuso en el que España estaba recibiendo una corte irreal de poetas y tercos.
Caray, Luismi, una calle. Una calle de asfalto sobre todo tu nombre donde poder leer esa huella perenne, orgullosa y sencilla, con aplauso y silencio. No es que te la merezcas, es que te la debían, como también te deben un premio Nacional, porque suenas a gloria desde tu encierro injusto, porque sabes saber, porque sientes el aire y sus ajenos pájaros, los niños que bostezan, Obdulia Azul, Riello...
Marca de genio humilde, como todos los genios. Abrazarte ya es poco. El resto, te lo debo.

Le llaman Democracia y no lo es.

 

 

 

 

Cuidado, que regresa la bestia. Extrañas alianzas, visitas esperadas, totus de ellos, nosotros, vosotros. La santa compaña afirma que doscientas personas no somos todos. Miente desde su púlpito excelso, se viste de civil pero su mango es verde -no de esperanza, que vuelve la capa del guardia civil-. Un papa con apellido de empresa y cincuenta millones de euros nos costará la visita mientras el pueblo continúa perdiendo. Y es que -evidente.Mente, le llaman Democracia y no lo es. Los contadores oficiales del suministro suben la luz, el gas, sus aguas y a nosotros. Nos suben al precipicio más elevado para que nos demos voluntaria.Mente la más grande de las hostias, pero sin consagrar, que -por y para eso- los ateos somos purria descifrada, peligro hasta hace nada inocente y a no tener en cuenta. La realidad tarda más que los certificados de apostasía : No quieren extenderse, y su correspondencia, aunque proceda, parte de la purria humana desenraizada, innoble, calvatruena y rebelde. Resumiendo: Que somos perroflautas. Perros por aquello de la puta calle, y flauta por Hamelin, aquel hermoso chiquillo que personificó un cuento precioso, tanto como el príncipe feliz, llevándose todas las ratas del lugar con música celestial. Pero ni aún poniéndose en su lugar se alejarán las ratas. Lo guarro se viste de primera, manda Más y acertarás, seguiremos quejándonos de la tele basura mientras también lo somos en nuestro pequeño mundo. Lo público se traduce en privadas marañas, telarañas, diretes y dimes jamás revelados, y el poso de su pozo arde sin fuego interno : Temperatura ambiente. Así, por deshecho y hecho, por mucho que se grite contra lo establecido, estamos dando caña a pescadores públicos, a sanciones y honores, reyes y ministerios, financieras y banca. Y es que lógica.Mente, le llaman Democracia y no lo es. Políticos de pastel, guinda presente, discurso coherente engaña.lenguas, farsantes, viperinos, chocantes y cetrinos. Piel de serpiente encima de una tez soslayada, cambio de sexo, parejas de hecho, vive dios si es que existe -no importa mucho cuál- los dos dientes del bi-dente han de morder despacio la yugular caliente, procesando sus datos, fichando -complacientes- cada acción desmedida tras la plaza tomada. Mientras, serena.Mente, yo te recuerdo, Amanda...no importaba nada, ibas a encontrarte con él....

dependientes

Desde que escuché la palabra por primera vez, supe que se trataba de algo tan prohibido como prohibitivo. Tuve curiosidad por sus efectos y presencié cómo una amiga mía se volvía medio loca asegurando que los personajes de un cuadro que teníamos delante estaban vivos y paseaban por el salón. También gritó cuando -según ella- el edificio de enfrente caía destrozado sin hacer ningún ruído. Estaba hecha una ruína. Con los años cambió de tercio, y se destrozó el tabique nasal. Veía "gente" que no existía, que no estaba. Tenía pánico a los gatos. Me causó una mezcla nauseabunda de sentimientos: Miedo y asco. Asco y miedo en idénticas proporciones. Su bebé nació con síndrome de abstinencia. Se rascaba las manos jurando que salían láminas de oro, y quería venderlas. No se sabe si las manos o aquel metal imaginario.

Murió antes de cumplir los cuarenta. Nos alejamos de ella tanto como se alejó de todos nosotros. Desde siempre, supe que el hecho de no ser atrapada por las drogas no me hace peor ni mejor que nadie. Ni siquiera me atrevería a decir (y menos asegurar) que es cuestión de suerte, voluntad o de conductas determinadas. No creo en los paraísos artificiales ni en las evasiones inconscientes. Tampoco comparto la búsqueda del placer a costa de una sustancia. Y desde esa lejanía privilegiada, he contemplado cómo en las drogas también existe un sistema que atrapa tanto o más que la condición social.

Un cocainómano mira y trata con desprecio al esclavo de la heroína. Se cree el rey de un mambo actual, casi rico. Es igual de vejatorio y repugnante. Se pierde, de todas formas, el respeto hacia uno mismo. Se abren puertas muy difíciles de cerrar. Se miente tanto que no queda una sola verdad localizable y no hay quien siga el inmediato rastro de una sombra real.

Existen personalidades toxifílicas. Son víctimas de su propia historia presente y determinados episodios de su pasado. Una niñez traumática, soledad prolongada, desamparo, miedo, incapacidad ante ciertas cosas que para cualquier otro son la norma, aunque es posible que no "normales".

Desde el ejercicio de la libertad, cada uno es dueño de su cuerpo. Pero yo no conozco a un sólo drogadicto feliz.

Epsilon

Epsilon

"La función clara de la historia, y de la sociedad, ha sido hasta ahora la de, por medio de la identidad y del trabajo, negar el acontecimiento".
Leopoldo Mª Panero
Mi cerebro es una rosa.
 
 
Empleo la palabra para desfigurar irreal.Mente esa histórica y terrible trampa del hombre. La Biblia tiene doble lectura -yo acuso- y firmo, un contrato de trabajo soterrado. Tal vez el paraíso fue un desahucio. Puede que el tiempo no se trate de "aquel", sino de "esto" : Nosotros no somos, vosotros sois, ellos son. Hacedores de naves industriales, poderosos patrones, semáforos en la selva y un lupanar oculto. Desahogo.
Miento si escribo poco. Miento si no lo digo. Miento como otro más que no se sabe nada y se encuentra excluído.
La reflexión aturde y el pensamiento quema, arde en un mar de afirmaciones tensas, prohibidas e inexactas.
El yo se ofrece en bandeja de plástico, y la plata oscurece lejos del horizonte, allí donde la vista no alcanza a sujetarse, por cansada.
Dormir no exige sueño. Soñar tampoco noches.

VAGANDO POR AHÍ

VAGANDO POR AHÍ

De lejos escuchaba, cuando la música es fondo hacia el que no te acercas por falta de identidad, fusión de melodía, sentimiento en su letra e ignorancia. Pasaba yo de largo y me reía. Ahora sé que aquella sonrisa era sarcástica, estúpida y superior. Que me sentía ajena a su significado, despreciaba el ambiente y clasificaba el mundo por encima del hombro. Sin saber, pero queriendo. Sin preguntar siquiera. Sin atención alguna.
No atravesé los barrios periféricos, tampoco los del centro. Los verdaderos dueños de tantísimas razones, condiciones y estados. No sabía lo que era ser desfavorecido porque creí que el mundo no me hizo el favor. Que todo lo que nos toca en suerte es lo contrario a nuestro íntimo deseo, el motivo aparente para ser de otro modo, transgredir, escapar, rebelarse o morir. Nada como la juventud para aspirar a todo, querer vivir lo máximo y sentirse incompleto.
Componía poemas de fácil pareado, burlaba las señales y olvidé el catecismo. Seguía sin saber, y cantaba lo mismo. Ignoraba el rincón, su verdadero potro, la fuerza de las palmas, lo fácil del aplauso. Era entonces temprano, pero tenía prisa.
 
-¿Adónde vas?
-No sé.
-¿En qué trabajas?
-Bebo.
 
Me lo dijo una chica de aspecto soñador. Cansada de tanto andar sin rumbo en busca de algo fijo. No capté la palabra. No interpreté su miedo, sus ojeras, su limbo. Pero la olía cerca, me inspiraba cariño, quería protegerla antes de ser mayor. Ella cantaba algo que comprendí en el acto, y fue nuestra canción. Era profunda: Mucho. Me hizo llorar: Y cuánto...
 
 
 

Peñagrande, el hueco de la memoria.

Peñagrande, el hueco de la memoria.

Toda la información pública que se encuentra en la red, es -en consecuencia- notoria.Google se ha convertido en un pequeño dios que -no todo- lo sabe. Nuestra historia, como ha sucedido últimamente con el diccionario de la RAE, puede ser contada desde distintos puntos de vista, dependiendo de las tendencias personales de su autor. Por tanto, se cambia, altera y manipula ante grandes acontecimientos evidentes, los que deben ser contados a la fuerza, por exceso o defecto, puesto que nadie podrá negarlos en su esencia, aunque el contenido sea deformado por el espíritu individual del sujeto narrador. Guerras, desastres naturales, fallecimientos y natalicios célebres, ceremonias, condecoraciones...todos los hechos tienen nombre y apellidos excepto el silencio. Ese gigante ausente y casi indigno que no consigue entrar en lugar alguno, puesto que -atado de pies y manos- es como si jamás hubiera existido. Bajo ese silencio se mantienen millones de muertos, asesinos de estado, situaciones violentas y humanamente vergonzantes. En la mayoría de ocasiones, no se contempla. No interesa porque no se sabe, y no se sabe porque nadie con la suficiente relevancia mediática decide tirar del hilo. Con ello, la ignorancia es negación, y se convierte en crimen. Las fosas comunes no sólo contienen humanos anónimos o héroes inútiles. Por ese silencio se crea una razón de ser, como las sirenas de Kafka, en una huída hacia delante que convertirá lo sucedido en cuento y a sus víctimas en locos : Mentiras, fabulación e imaginaciones nuestras, que no suyas. Porque sólo unos pocos, sabedores de la parte oscura que continúa oculta, insistimos en revelar su lado inconveniente, ese que estorba en el peor momento o en cualquiera, puesto que jamás se le concedió espacio, por tanto, no sucedió. Mientras no se haga público, aquí no ha pasado nada.
Mientras alguien no levante la liebre y a esa carrera se adhiera una cantidad considerable de afectados, seguiremos de brazos cruzados ante los agujeros negros más dramáticos que tuvieron lugar durante la dictadura franquista, incluso en épocas insultantemente posteriores, cuando España era ya una supuesta democracia. Escribo supuesta porque las altas esferas estaban muy ocupadas en otros asuntos y preparaban a gran velocidad el escaparate social de un cambio fulminante : La famosa "apertura" y la no menos célebre "transición".
1983. El polémico grupo punk Las Vulpes, estrena su tema "Me gusta ser una zorra". Ese mismo año, se cierra el reformatorio de San Fernando debido a la muerte de una interna. Una de las muertes en extrañas circunstancias de la que algo se supo. También se clausura Peñagrande, correccional para madres solteras menores,que son trasladadas a Arturo Soria. En esas idas, venidas y traslados, informes, maltrato psicológico, explotación laboral y tráfico de bebés, miles de mujeres -casi niñas- padecieron la privación de libertad más cruenta y devastadora: Presas sin delito. Castigadas en manos del Estado y de su grandísimo Dios en la tierra. Oficialmente marginadas, vejadas y sin derechos. Por el hueco de esta escalera se lanzaban al vacío : Algunas, preferían morir antes que permanecer allí un sólo día más. Aquellos suicidios se ocultaban, como casi todo lo sucedido bajo el amparo del Patronato de Protección a la Mujer, sus centros de re.educación, métodos y disciplina. La muerte no se produjo nunca de forma natural: Los cadáveres estrellados contra el suelo de las menores que pusieron fin a su vida, han dejado una huella moral y el rastro del error. Ese hueco es uno de los agujeros negros que nuestra historia debe contar. Para que no se repita, y para que los nombres de todas ellas, cualquier día del año hagan acto de presencia. Por su memoria.
 
" ...El último que reirá no es quien pensais.
Llorad: Ese es el retraso que os deseo".
Jacques Rigaut.
 
Todos los espejos llevan mi nombre

Lección

Lección

Busco un párrafo revelador que identifique tanto discurso equívoco. El sermón del maestro, sabedor de lecciones. La palabra del párroco en su iglesia vacía. Un libro que ha pensado cada renglón perdido. En busca del borrón sin nueva cuenta,quizá, posible.Mente, el néctar codiciado de aquello nunca escrito, está en la papelera. Nuestra insigne basura casi todo lo puede. Se debe como al mármol la frialdad del tacto, impresionados –tanto- como el poder indistutible de cualquier arma de fuego. Una pistola, cerca. Cargada por demás, con todos nuestros verbos. Dime lo que no dije. Recita cada estrofa que jamás se hizo verso,por no saber-exactos- el lugar del poema. Como si no lo fuera. Como estaría –dentro- de un establo bendito por la lujuria joven, esa tan denostada, hermosa como el fuego, sin peligro. Probada. Calientes nuestros labios al beso de unos peces que nadaban sin agua, que retaron al tiempo formando los dibujos de casi todo el cuento : Erase que se era. Hubo una vez. Los pequeños ausentes ,cuando fuimos pequeños, creímos que en el cielo se encontraban los muertos. Que lo justo era aquello y la maldad un rato de pelea sin más. Qué escaso pentagrama. Qué difusa la historia por donde hay que empezar.

Si me hubieran vestido de lagarta en carnaval. Si pudiera volver a cerrar sobres blancos con la saliva limpia de una boca templada.

Si recorriera, largos, todos los pasos dados desde que supe andar.Latente, arrodillada, ofendida y nerviosa. Mi decisión –seguro- habría sido otra. De no llegar al mar, me quedaría en ese acuario justo donde se pudre el agua. Un gigante. Sirena. Por si ambos existen continuaré buscando.

Venta directa

Supe de ello tanto que detesté sus modos. Traduje su objetivo: No es otro que el engaño. Convencer a un anónimo, de inmediato personalizado con su nombre de pila, como si por el hecho se convirtiera en familiar, conocido o colega. Señor, Señora...¿tiene un momento para atenderme?...le adentraré en la trampa del consumo, colocaré un servicio que no necesita, seré dulce y amable, buscaré ese “Sí” aunque diga que No. Anotaré, veloz, la fecha próxima de su persecución, y el día siguiente a la hora H, de nuevo he de volver, automática, a agredir su espacio, justo  cuando más le moleste, más despistada se encuentre, perdida en el discurso de esa voz que le acusa, insiste, acosa, sigue, y –tal vez- alcanza los límites de una más que razonable paciencia.

No hace mucho me dijeron que la prisión es comparable a un juego de muñecas rusas: Un sistema metido en el interior de otro, y otro, y otro menor...encerrados todos bajo la misma carcasa: Puede que sociedad, entramado moral y mortal de necesidad. Ese sistema se encuentra desde que se asume el primer uso de razón. Lo justo para tener opinión propia y ser rechazados por distintos, asociales, molestos. Vendí e hice vender todo tipo de asuntos, servicios y elementos inútiles, en cualquier caso adoptados y adaptados al hecho de existir bajo un perfil determinado, algo que llaman “target”, cuya visita es breve, tanto como un atraco. Dije yo tantas veces que si el marketing tuviera forma física, sería su asesino...hoy le he matado. A sangre fría, sola y con absoluto conocimiento de causa.

Extrañas en la noche

No doy para pasmos. Tengo muy buena memoria para lo que considero célebre y todo aquello que celebré en sus noches. Y digo noches porque fueron muchas, cuando aprendimos todas a mentir sibilina.Mente en busca de la primera salida, cual Cenicientas recluídas en lugares que se nos antojaban palacios con luna, espejos sin imágenes y botellas de cristal. Por aquel entonces se le servía al menor un alcohol duro sin hacer demasiadas preguntas,siempre y cuando el abuso no quedara materializado en las actitudes externas. Borrachas, lo que se dice borrachas, lo estuvimos todas. Apretadas, volcando en las esquinas un líquido viscoso tan ronco como ese tono maquiavélico que adopta la garganta una vez  se ha forzado en la boca del estómago. No va más. Hagan juego, señoras. Yo es que nunca lo he negado, es más, me gusta recordarlo. Era mucho más de Beatles que de Rollings, miren por dónde. Adoraba a Harrison y el morritos nunca me gustó. En una de esas noches, decidimos asustar hombres,puesto que toda la vida nos habían asustado ellos a nosotras. Y funcionó de lujo. Esperábamos la sombra lejana de alguno, con las manos en los bolsillos y gesto de vuelta a casa: En esos momentos parecen indefensos, lo juro. Asaltamos sus rostros a grito pelado, corrían como liebres y reíamos con las ganas más locas que puedo asimilar. Me dolían las mandíbulas, y eso sin coca. Moqueaba de frío, daba palmas grotescas, agachaba las formas casi a punto del pis, esa orina dichosa que se coloca al borde de la felicidad suprema : Que me meo, que me meo de risa, de buena vida, viva la noche, ay cuánto te quiero...Se dice que es la edad perteneciente a la locura, pero nunca abandoné su posibilidad, década tras década. Con otro estilo, sí, lo reconozco. “Estás loca” –decían-. “Tienes mucha energía”. Pues la misma de siempre, leñe. No cambié la memoria, no disfracé mi nombre y tampoco he querido malograr lo más útil,porque en esta vida y no otra, existen carcajadas que no se recuperan, y yo voy a por todas y a por ellas. Bien, pues de “ellas” me quejo, de las que ya no quieren saber nada puesto que se averguenzan, de las que niegan excesos después de haber pasado por desintoxicaciones, de las que se proponen y presuponen grandes madres de familia tras varios abortos tipo carnicería de barrio chino, de las que hablan de fidelidad cuando se tiraron en sus momentos a media ciudad. Me quejo de ellas porque dejaron de ser auténticas, o quizá nunca lo fueron y habría que achacar sus notas a un acto de gamberrismo, enajenación mental u olvido alcohólico. Yo –insisto- lo recuerdo todo. Y con un relicario casi triste me he quedado sola. Me llamaban “la monja”, y soy a tea. Las recogía a todas, como fardos, al borde ya del alba. Puede que permanezca siendo la única consciente. Y puede que –también- ellas no reconozcan que fueron Cenicientas, porque encontraron príncipe (no sé si azul) de los que te sostienen sin problemas hasta un divorcio caro, cambiando la pasión por la pensión.

 

 

 

http://youtu.be/Yg849_35-pU

BARCELONA: POLICIA SECRETA

 

El madero se huele. Tiene una presencia típica, usual, determinada. Quiere parecerse al peatón de andar por casa, en su calle, cruzando las aceras como si tal cosa. El madero no es más que otra persona disfrazada de gente, y en ocasiones, cuela. Se confunde en la turba, pasa de mogollón, se mete en lugares críticos, forma parte de ellos, conversa, mira. Sólo aquel que alguna vez estuvo contra la pared, lo sabe. El que le teme, siente y casi ausculta su corazón de plástico. El madero es fonendo, aguja quiropráctica, bisturí , porra, navaja, escopeta, bote. Antes de que canten las gallinas, lo habrán negado tres veces. El madero es canalla. Cabronazo, traidor. No trabaja : Ejecuta. Y le dará lo mismo ocho que ochenta cuando hay que repartir hostias. Golpes bajos, cruz en el aire, casi espasmódica, que limita esa fuerza visceral y consigue el impacto directo a tu costado.

http://www.youtube.com/watch?v=YcmvzRvsf8g&feature=player_embedded

15 de Junio 2011. Concentración pacífica. Varios policías secreta infiltrados, provocan actos violentos con la intención de que dichas acciones sean extendidas e imputadas a los indignados. Actúan bajo órdenes, obvia.Mente. Mientras, la tv oficial catalana, difunde las imágenes convenientes, pero no éstas. Todo está controlado, menos la red. Internet supone la única ventana real a lo evidente. Esos sujetos con pinganillo son descubiertos al grito de “secreta, idiota, se creen que no se nota”. Mientras, los uniformados aprovechan la coyuntura para disparar unas cuantas bolas de goma, de las que te dejan cojo como te pille una pierna. Minutos más tarde, el grupo de secretas es custodiado por sus coleguitas y se retira como los toreros, con paseíllo incluído. No llevan dos orejas y un rabo porque no pueden. Les ha salido mal. Sin embargo, se aprovechará el tirón en las noticias oficiales, que algo queda.

ESTADO

 

 

No es el del bienestar, evidente.Mente. Y no es una pataleta. El pueblo no se indigna en cuatro días, y han hecho falta muchos, pero que muchos más, para asaltar las calles, tomarlas, acampar, rebelarse y actuar contra el sistema. Que nadie se rasgue ahora las vestiduras: Se acabó lo que se daba. La protesta continúa. Ayer, en Barcelona, más de dos mil indignados se plantaron en el Parque de la Ciutadella. Intentaban bloquear el debate de los diputados al grito de “No pasarán”. A estas alturas, sus eminencias ya no pueden pasar de todo, pero sí es posible que se desencadene lo imprevisto, eso que no se ve venir pero que va a llegar. Mandamases chiripitifláuticos que insisten en llamar perroflautas a los manifestantes: No saben qué hacer con ellos, ni cómo encajarlo. Les atribuyen calificativos dolosos pretendiendo una lenta muerte social en manos de sus controladísimos medios de comunicación. La mano negra y el ojo que todo lo ve: Su poder.

Algunos diputados fueron rociados con spray, a otros les han lanzado pieles de plátano. El president de la Generalitat llegó en helicóptero( coste: 3000 EUROS POR MINUTO), jugada maestra que cuesta un dineral, para hacerse la víctima garantizando una supuesta inseguridad irreal ante el pueblo llano, que ya no le pertenece, no le cree, no le quiere. Oh, qué tensión...qué momento, qué drama...a Montserrat Tura le han pintado una cruz negra en la gabardina, a otro en su mismísima nuca carnal, y se dice que algunos han precisado asistencia médica...¿para qué, para quitar las manchas?...oh...¡qué tóxico ¡...el resto, al parecer, ha llegado en furgones policiales. ¿Y a mí, qué?...La facha Sánchez Camacho, dice que ha sido el día más triste de su trayectoria parlamentaria. Pues cómo lo celebro, chica ¡ Vete a mirar un ratilllo los patitos del estanque a ver si se te pasa, porque mientras tanto, todos vosotros continuais cobrando un pastonazo, ajenos a las necesidades, a la urgencia, a los dramas personales y el límite vital. Estais acorralados. Sois las gallinas de un corral pestilente, cobardes, víctimas propiciatorias, máscaras impropias, débiles ante la fuerza desplegada : Os puede la turba. Os enterrará la masa.

Podreis recortar servicios sociales, pero ya no las mentes. Estamos preparados.

 

http://youtu.be/nv_3SLIE1EM

Hechos

Al final del camino –éste camino social y sistemático- se encuentra la última carrera: Soledad del corredor de fondo. Para los que se creyeron académicos y fueron abducidos por la venta directa, el marketing, sus ramas, las estructuras piramidales. Radiografía de muchos y uno de tantos. A todos los que –elevados en sí mismos- adoptaron la primera corbata como traje de gala ante su seguridad social, poderes fácticos, fálicos, eléctricos y posibles. Amigos de los bancos. Catetos propietarios. Analfas seguidores sin otra causa que el valor de su dinero. Vivimos de prestado, pero se lo creyeron. Se rechazó el estudio y su cultivo. El crecimiento personal pasó por la hipoteca, el coche, un triste apartamento a pie de playa con lo justo relativo al mal gusto, lo necesario al ocio, lo inútil del negocio que pertenece a otro, el perfil del pringado, aliento del creído, sobrado, impersonal y estúpido. Esa ralea humana que consiguió un lugar hoy desaparecido, regresará –si puede- a la mano de obra, cadena de montaje, fábrica y mono azul, no va más, fue de menos- en realidad, nada-. Volverá el alquiler, la nevera al salón, una mesa de plástico dividida en tres partes, fruta del tiempo, agua del grifo, pana, metal chapado en oro, joyas falsas. Llorará el desajuste creyéndolo injusticia, se servirá el café sin leche  en un vaso de plástico, brillará el epitelio en su grasa de más, se sudará la pena sin palabras y un cuaderno de notas ha de escuchar castigos : Doscientas veces: Tonto. Cuatrocientas: Cabrón. Mil veces: Majadero.

-La cuenta, por favor ...

Cerco

 Hasta dónde llega lo mínimo. Qué cuerda invisible tensa lo máximo. Dónde está la victoria del esfuerzo. En qué lugar se pierde la frontera y empieza lo ilegal, inhumano, amoral. Máximo esfuerzo, inútil sufrimiento. Esa curva indolente que nos cubrió de gloria en un espacio corto de gratitud extraña. Lo bueno dura poco. El mal es una excusa para ser egoísta, rencoroso, cobarde y azorado. Una gestión exacta, la voz de tu conciencia. Arrugas que te inician, cirugías que borran el defecto marcado. Ser mayor es un logro y la vejez su rasgo. Subir una montaña es vivir la paciencia. Esa calma de más, silencio prolongado. Casi al borde de un rezo que no tiene sentido para quien constituye la existencia sin dios. Une una mano ajena el borde de la sangre. Su herida cicatriza, se abre una vez más. Operaron las cosas sin aprender el largo, a lo ancho y lo largo de una carrera corta. Estabas, te sabía, ganarías, jugué.

9 de junio

 

 

 

 

 

 

La juventud alberga la capacidad de convertir cualquier cosa en una gran fiesta y cualquier problema en un drama. Quizá, faltos de esa libertad tan ansiada como inexpertos ante las circunstancias adversas. Los mayores nos parecen muy viejos, y los ancianos, perdidos, al borde de una tumba desconocida cuando el final no importa demasiado, puesto que si algo nos sobra, es tiempo. Ahora parece mentira. Incluso todos los embustes que alguna vez dijimos protagonizando tardes. Nunca pude soportar a la gente correcta. Me aburrían tanto que llegaron a producirme incluso repelencia, y seguro que fui injusta ante determinadas personas que pasaron sin más, saludando , pendientes del intento por traspasar la puerta que nunca les abrí. Me escondía en las cosas, buscando claves fáciles, profundidades evidentes y diálogos nuevos con los que mantener otra forma de vida. Lo prohibido era un lugar privilegiado. El canalla su rey, y quise ser la novia de todos los bandidos. No hay nada más atractivo que lo inconveniente. El chico de la cicatriz, el de la pulsera extraña, su cuero, esa pintura, la cazadora negra, el ojo rojo. Todas esas cosas como ajuar indolente pueden partirte la cara o romperte el corazón. Pero nunca podrás afirmar que no ha pasado nada. Yo he intentado escalar más de una meta, y al llegar a su cima se perdía la gracia. Buscaba más allá de una cumbre orientada, quise mi propia brújula, las memorias de un mármol que entibió una palabra. Supe ser escuchada, pretendí otras razones y escribía unos versos que excitaban al mundo. Quería ser prohibida. Censurada. Confusa. Siniestra hasta la calma que una noche de Junio me devolvió la usura de sus brazos dormidos. Ya no estaba. Busqué en el infinito, cabalgué al horizonte en busca de su alma. Pensé en tatuar en el lóbulo izquierdo su nombre frente al mío, como miga de pan, señal de pena, portón hacia el oído que dibujó canciones amenzando un coma del que no regresó. Ya no soy joven. Conservo un orificio de lánguida postura que ha invertido tu fecha: 9 de Junio. He llorado por ti todo lo que se sabe. He buscado la luz incluso en las tinieblas, arañando el recado final que me pedías, un último cigarro, cáscara amarga, corpore in sepulto, sub condicione. Absuelto forzosamente por pura precaución, le dije al sacerdote que lo hiciera, te sellé un pasaporte otrora absurdo, pensaba que tal vez la buena estrella debería ser tuya. Me quedé con la rabia de los que permanecen, con el luto debido y su dolor implícito. Hace deciseis años que escribo tu epitafio. No tengo calendario. La vida se paró cuando te fuiste. Un tren lento, preciso, olvida la estación. Su trayecto no es otro que el camino de vuelta. Morir para olvidarte. Permanecer en  ti sobre las cosas. Vivir, no más, lo justo, y levantar el vuelo. Un avión que no tiembla. El barco de papel. Feliz aniversario…