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Consuelo García del Cid Guerra

ALEXIA: CIRUGÍA ÉTICA

ALEXIA: CIRUGÍA ÉTICA

“Web de Informativos TV5-. Se llama Alexia Pardo, tiene 29 años y es la primera transexual que recurre al Tribunal Constitucional para evitar “una violación de un derecho fundamental”. Alexia se llamaba Alejandro cuando se divorció de su mujer y ahora la Audiencia Provincial de Lugo ha restringido las visitas a su hijo. Alexia sólo ve al niño tres horas cada quince días, “igual que si fuera una delincuente”. La sentencia argumenta su decisión en la “inestabilidad” del progenitor”.

Apareció ayer en “La Noria” relatando su tremenda situación. No tiene que demostrar su paternidad, no. Eso nadie lo pone en duda científicamente hablando : Es su padre.

Aceptamos que una mujer aumente o reduzca el volumen de sus senos, que se levante los glúteos, que cambie su nariz, que se estire la cara, que elimine sus arrugas y su grasa en nombre de la belleza y por su condición sexual. Para sentirse mejor, para seguir siendo joven por fuera o simplemente porque le dá la gana. Eso es cirugía estética.

Aceptamos que un hombre se alargue el pene, se implante pelo, se machaque en el gimnasio para tener un cuerpo atlético, de forma natural o artificial consumiendo fármacos. Aceptamos que se sienta fuerte, joven, guapo. Aceptamos ese culto al cuerpo pasando o no por un quirófano. Eso es, también, cirugía estética.

Trabajamos mucho el cuerpo pero poco la cabeza. Heterosexuales u homosexuales.

Aceptamos, aparentemente, la libertad sexual. Al hetero , por supuesto. Faltaría más.

El hetero digno y sacrosanto padre de familia se puede permitir lo que le venga en gana, dentro o fuera del hogar conyugal. A un alcohólico difícilmente se le discute la custodia compartida. A cualquier hetero, hombre o mujer, con transtorno mental, dependencia de cualquier tipo, con antecedentes penales o incluso cumpliendo condena en prisión, se le permite visitar o ser visitado por sus hijos, haga lo que haga y esté donde esté. Porque es su padre y porque son sus hijos.

Pero a Alexia Pardo, transexual, se la declara inestable por su condición. Simple y llanamente por su condición sexual. Su hijo la quiere, la necesita, es su padre. Y el régimen de visitas que le han otorgado es semejante al de una persona peligrosa, cuestionada y presumiblemente nociva.

Alexia Pardo, como miles de hombres y mujeres, se ha operado. Pero su cirugía no es sólo estética, es cirugía ética, puesto que se siente y es mujer. Y en esa trayectoria dura, desgarrada y vital, sólo puede ver a su hijo unas horas cada quince días. No sólo es injusto, es escandaloso. Es una vergüenza social.

AVE

AVE

Un ruiseñor entrenado anda jugando a los dados para descubrir el seis

Y aún así quiere ser pájaro , volar sobre los tejados y se ha negado a perder

Consiste tanta insistencia en las alas que se encuentran pegadas a un tronco frágil

Hoy aquí y mañana, qué. Recurre al trino agotado , ronco, terco y falseado

Para ser hombre a la vez. Humano que nunca vuela, ave que jamás se piensa

Horizonte arriba abajo desde los ojos del pez. Besándonos y besado

Cumpliendo cien penitencias nunca delante del juez. Persiste grande y perdido

Tranquilo y acogotado a las plumas que se ven. Es muy pequeño en la mano

Es enorme cuando sube, se ha sentado en la galera del  pirata

Se lo comen los gusanos y el antifaz de las ratas , será pasto del veneno

Asustado entre los truenos de la peor tempestad. Sucede cuando amanece

Y a la primera luz tiende ese pequeño aleteo del final por no morir

Ni muerto podrá ser hombre y el ser que quiso volando recorrer un horizonte

Que nunca jamás se ve.

La voz de las golondrinas que tuvo príncipe azul

La palabra recorrida , calla y vuela relamida sobre un tajo accidental

Sin dueño pero con lágrimas del hombre que tanto amó

Por amado un relicario y el ruiseñor disecado en un cuadro del salón

La aguja que lo sostiene, muerto y frágil por querer

Un fetiche más sin nombre, adorno condecorado sin país , sin mar ni edén.

Hoy escaparon los loros que repiten incesantes palabras de los demás

Ni siquiera saben nada , no pueden contar la historia de quien dejó de volar

Sin embargo han recogido cinco huevos de coral. En un radiador muy viejo

Con el calor de los niños se incuba el ave hacia atrás

No le importa dónde estuvo

Los dados ni tienen número

Pero juegan a ganar.

http://www.youtube.com/watch?v=s-WAxtryjyo

http://www.youtube.com/watch?v=s-WAxtryjyo

La casa del poema abandonada por error. La palabra definida

Ningún otro lugar. Nadie es el mismo. Hoz y martillo

Compás del símbolo. Cuadrada la distancia y detenido el camino

Sensible redondel que no es el mundo. Esfera lineal

Renglón torcido. Voy

A repetir la inmensidad del gran señor

No tengo dios, sólo un corral donde las bestias

Comen de ese mismo rancho aquí

No duele el sabor pues sabe a mí

No correré el velo del adiós en tus cortinas.

Esta ventana es transparente, grande y limpia

Pasa el bandido, el tremendo impostor, el equilibrio

Lanzador de puñales al vacío

Hada del bosque, elemental espíritu. Elfo.

Los hombres buenos , verdaderos mendigos

Luces de cera . Iglesia farisea.

Código falso de ausente arrepentido.

VIERNES

VIERNES

Un algodón de hierro y mi sonrisa de cristal

Una morada roja izquierda y nata por montar

La cumbre de una duna entre cimas de protesta

Nada cambió en realidad

Todo mantiene la siega de los que saben guardar

Esa mentira de goma mantenida en el costal

Caliente fuego deforme , venda negra

Corredor

Glorieta sobresaliente junto al sastre de las cosas

Gusano de luz escrito

Miembro de la fantasía, última gota de pus.

Vendada como una momia pero viva en el jamás

Persigo al duende de un bosque donde se perdió el collar

Las cuentas de la memoria y un esqueleto de hielo

En mi cabeza el sombrero que pusieron los demás

Vigilia, asombro y tormenta

Deliciosa reverencia

Granizo verde , esperanza

Cuerpo humano el interior, la sombra

Del avanzado es una Biblia por leer

Animal desdibujado, hiena, secreto y león

Mi gacela se ha acostado en un sueño acogedor.

Bendito el día siguiente, ojalá te encuentre aquí

Por todos esos abrazos tengo de noche un vestido

De novia, gala y recibo para todos los que son

Acuso la soberana reina de la sensación

Perceptible solo dentro en una caja de recuerdos

Ovalo de mi sustento

Imagen de ese contento incienso rociado entre los dedos

Que ahora cruzo por la paz.

No rezaré verso alguno, no entraré en el lado oscuro

Ni yo, ni nadie, ninguno

Nada más que lo que soy.

EN EL NOMBRE DEL PADRE

EN EL NOMBRE DEL PADRE



Cuando me duerma yo recordaré tus manos
cuando me ría aún te puedo ver reír
por mucho tiempo y medio siglo conseguido
ninguna tumba te ha podido sepultar.
Cuando me aturden las palabras yo te miro
le doy la vuelta a tu anillo de señor
sueño contigo y la enseñanza de tu estirpe
salto de pértiga, al vacío y salto libre
una voz que no se extingue, una razón
sobre la sangre que está en mí.
Cuando oscurece sobre todo lo que existe
cuando no hay tarde y nunca es tarde para mí
guardo tu vaso como un cáliz que te aguarda
con la savia de la entraña y tus últimas palabras
mientras se me durmió el tiempo
en una canción de cuna antes de poder crecer.
Me diste vida, y para mí elegiste un nombre
toda esta cuesta tan difícil de escalar
me has enseñado en poco tiempo las razones
me revelaste el azul del verde mar
y aún agotada sobre toda la corriente
con tu pasado, presente
sigo siendo yo, papá.

miércoles

miércoles

Mohamed Chukri fue el más grande escritor de Marruecos. Aprendió a leer y a escribir a los 20 años. Era un niño de la calle. Su obra “El Pan Desnudo”, dio la vuelta al mundo y se tradujo en todos los idiomas. Maldito y prohibido en su país. Persona y escritor incomprendido. Decía Chukri:

“La palabra “éxito” me recuerda siempre a una sonrisa forzada y frívola o a un negocio lucrativo engañoso. No quiero hablar de éxitos, atentan contra mi ambición” .

Mantuve con él una corta , muy corta conversación hace ya muchos años. Me enseñó a seguir viviendo cuando yo no tenía ganas de vivir. Me alzó. Y en ese alzamiento moral supe que ningún camino sería sencillo. No por la existencia en sí, sino por el verdadero valor del NO.

Decía, también Chukri en “El Pan Desnudo” : “Como otros creyeron en la existencia de la Atlántida, yo creo en la existencia de Tánger. En esta ciudad , el hada tenía una varita mágica llamada Osadía”.

En esa ciudad se concentraron todos mis sentimientos. Los pequeños, los grandes, los buenos, los malos. A esa ciudad acudí por amor. Y por amor me despojé de todo lo material hasta quedarme desnuda. Sólo estaba yo, pero no me buscaba. No quería sufrir.

Quería borrar el dolor en busca de otro distinto, y el dolor no se borra. Hay que sentirlo y padecerlo para que resulte purificador. No pretendía ser entendida, sólo respetada. Esa ciudad es mi cielo protector. Tiene una luz única, cercana al alma, casi se puede tocar. Desde el Hafa se contempla el estrecho y allí me he sentido parte del mundo.

-No soy un ejemplo, sólo soy posible.

Hablo desde la verdad, siento el peso exacto del corazón aunque no me acompañe la razón. Soy un sentimiento probado, dejo el testigo y acudo en busca de todo lo imposible. Soy sospechosa.

Z

Cuando pierda todas las partidas
Cuando duerma con la soledad
Cuando se me cierren las salidas
Y la noche no me deje en paz

Cuando sienta miedo del silencio
Cuando cueste mantenerse en pie
Cuando se revelen los recuerdos
Y me pongan contra la pared

Resistiré erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla pero siempre
Sigue en pie

Resistiré
para seguir viviendo
Soportare los golpes
Y jamás me rendiré
Y aunque los sueños
se me rompan en pedazos
Resistiré

Cuando el mundo pierda toda magia
Cuando mi enemigo sea yo
Cuando me apuñale la nostalgia
Y no conozca ni mi voz

Cuando me amenace la locura
Cuando mi moneda salga cruz
Cuando el diablo pase la factura
O sí alguna vez me faltas tú

Resistiré erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla pero siempre
Sigue en pie
 
Resistiré
para seguir viviendo
Soportare los golpes
Y jamás me rendiré
Y aunque los sueños
se me rompan en pedazos
Resistiré

(Letra de La Calva y Toro)


http://www.youtube.com/watch?v=NhTUT_Kqb0w

Tengo el ansia de la juventud 
tengo miedo, lo mismo que tú
y cada amanecer me derrumbo al ver
la puta realidad.
no hay en el mundo, no
nadie más frágil que yo.

Pelo acrílico, cuero y tacón
maquillaje hasta en el corazón
y al anochecer vuelve a florecer
lúbrica la ciudad.
no hay en el mundo, no
nadie más dura que yo.
ah, ah, ah, ah!
debo sobrevivir, mintiéndome.

Taciturna me hundí en aquel bar,
donde un ángel me dijo al entrar:
"ven y elévate como el humo azul,
no sufras más amor"
y desgarrándome
algo en mi vida cambió.

Sobreviviré,
buscaré un hogar
entre los escombros de mi soledad.

Paraíso extraño,
donde no estás tú,
y aunque duela quiero libertad
aunque me haga daño.

Ah, ah, ah, ah!
debo sobrevivir, mintiéndome.

Taciturna me hundí en aquel bar,
donde un ángel me dijo al entrar:
"ven y elévate como el humo azul,
no sufras más amor"
y desgarrándome
algo en mi vida cambió.

Sobreviviré,
buscaré un hogar
entre los escombros de mi soledad.

Paraíso extraño,
donde no estás tú,
y aunque duela quiero libertad
aunque me haga daño..
Mónica Naranjo
"sobreviviré"

GRACIAS

A todos los que me ayudan

A todos los que me apoyan

A mi familia

A mis amigos

A todos los que me conocen

A los que sin conocerme me apoyan

GRACIAS.

CREDO

CREDO

 

He creído en la luz hasta cuando no era

Ni camino ni guía ni salida

Siquiera.

He seguido hacia atrás buscando una costilla

Los agujeros rotos, los sacos de fracaso

Las quimeras del rato en que todo caía

Por encima de todo, las lágrimas y el número

Necesario al instante para recuperar

Ese lugar pequeño entre la vida

Esa forma privada de apostar.

Me decían : Tú puedes, lo hiciste muchas veces

Tú puedes ahora y casi lo puedes, ya,

Sube al potro cansado de todo lo imposible

Cárgate en la pistola ese fuego de más

Cuéntales lo que sabes, lo que engañas, el todo,

De tí evita ese nombre por detrás del telón

Háblales sin parar, sigue en tu línea, borra,

Marca esa carta, otra, por la siguiente. Más.

Hoy he visto la luz que retirábamos

Y al sastre del delito que me enseñaste a ver

Sin mirar el perfil ni preguntar a nadie

Cuando sólo tu y yo entre el mundo y sin sábanas

Cuando sólo eras tú. Cuando te amaba yo.

Cuando todos los días nos marcaban las horas

Cuando se acabó el tiempo

Cuando tu brazo enfermo se enredaba en el mío

Cuando te obligué a ser

Cuando me derramaste

Cuando sólo era yo. Cuando tu lengua rota

Cuando nada contaba excepto amanecer

Cuando el efecto muerte se deshizo en el lodo

Cuando me caí yo

Cuando me preguntaban si tú eras mi esposo

Cuando tú asegurabas que era yo tu mujer.

De todo aquello queda una cuartilla breve

Ya sabes, esos papeles gruesos que te dicen adiós

Dos fechas, tu nombre en letras negras, como un himno

Y ese toque de queda , tu memoria, mi vida,

La tuya que fué nuestra sin carne derramada.

Quedó pendiente un vals y el resto, incluso

De una conversación .

Hoy he visto el regreso de los pájaros pegados al calor

A medias el otoño , y aquel gesto

En tu mano cubriéndote del sol. Sé que has llegado.

Esa íntima luz , inevitable, es mía.

Es mía, y la conozco sólo yo.

 

http://www.youtube.com/watch?v=HrkX8axRMTg

de lo público, lo privado y las grandes confusiones

Alguien con quien compartí durante muchos años la vida, me decía siempre que hay que distinguir entre “lo público y lo privado”. Era una de sus grandes frases. Necesité catorce años y mucha terapia para comprender por qué lo decía, y por qué me lo transmitía con una insistencia enfermiza. En lo privado, era un verdadero cabrón. En público, el hombre más encantador de la tierra.

Revelar lo privado en público, cuando se trata de asuntos feos, está mal. Muy mal.

Pero tampoco por el hecho de no hacerlo, la persona afectada debe quedar como una imbécil, gilipollas manifiesta y colocada en un lugar o condición que no le corresponde.

Soy mujer. Tengo cincuenta años y todavía algunos hombres me miran por la calle.

Hace muchos años que nadie me trataba como al llamado sexo débil. Soy una mujer fuerte, y el sexo pertenece a mi vida privada. Nunca lo he aireado ni tampoco he jugado a la provocación guarra con nadie y en ningún lugar: Ni virtual, ni real.

No necesito aventuras ni romances porque vivo enamorada. No necesito buscar hombres porque ya encontré al mío. No me gusta el mundo femenino supuestamente liberado que entiende como liberación la vulgaridad, bajeza, lo soez. No me gusta ese mundo que entiende por igualdad el hecho de aceptar un trato que hasta no hace mucho sólo se dirigía a las prostitutas de profesión. No soporto la ordinariez. No tolero la doble moral ni la hipocresía, confundidas en toda su bajeza por falta de criterio, principios y dogmas.

Hace muchos años, he dicho, que nadie me trataba como al llamado sexo débil, y nunca, nunca en mi vida, me habían tratado como a una puta. Ayer sí.

Ayer me trataron como a una zorra, lagarta, buscona, putón verbenero, calienta braguetas. Y aunque respondí, desde el primer momento, diciendo que no soy de ese tipo de mujeres, la persona insistió. Al responder de nuevo que no tengo nada que ver con semejante perfil, la persona se disculpó en dos patadas diciendo que me había confundido con otra persona. Ayer me sentí agredida, vejada, insultada y dolida. Nada en mi trayectoria, testimonio o postura, ha dejado entrever jamás que se me pueda confundir con una mujer que anda buscando sexo guarro , hombre, marido o rollo. No existe en mi vocabulario, refiriéndome a mí misma, expresiones como “chuparte la polla”. No existe en mí la capacidad para entrar en juegos sexuales virtuales: Siempre termina resultando un juego peligroso y ninguna amistad. Escuché no hace mucho una grase magistral : “Estamos en una edad muy mala para el enemigo”. Es verdad. Yo estoy ya hecha. Madura. A mí no me falta al respeto ningún señorito tronera, sea quien sea y venga de donde venga. Si me lo dice en directo, aunque del rey se tratara, le suelto dos hostias. Me lo han dicho por escrito. Respetaré esa privacidad documental. Y desde este espacio, que es mío, hablo de lo que me viene en gana. Y mis ganas, hoy, son pocas. Me siento profundamente dolida.

HECHO, DERECHO, MORAL Y CODIGO PENAL: LA ESTAFA MADOFF

HECHO, DERECHO, MORAL Y CODIGO PENAL: LA ESTAFA MADOFF

 

Madoff no entrará en prisión. El prestigioso ejecutivo acusado de estafar a inversores de todo el mundo, seguirá, al parecer, en libertad. La estafa del siglo no quedará impune, pero el ancianito Madoff no está entre rejas.

En España nos escandalizó la libertad de un terrorista responsable de veinticinco asesinatos , condenado a tres mil años de cárcel, que cumplió sólo dieciocho y amparado por el Código Penal , en un estado que se llama de Derecho, salió en libertad.

A mí me producen vergüenza ambos casos. A mí no me hacen comulgar con ruedas de molino asuntos de semejante envergadura disfrazados de razón de Estado  y amparados en el Código Penal. Hecha la ley, hecha la trampa. Pero esas leyes y esas trampas son para personajes como el gran Madoff, no para el descuidero, choricillo o ladrón que anda mangando teléfonos móviles o carteras. Se supone que debemos entender las leyes, respetarlas y acatarlas, nos gusten o no, puesto que leyes son. Se supone, al parecer, que quienes no las compartimos es porque no queremos entender ni comprender. Y parece, además, que ese hecho nos coloca en una posición complicada como minoría tocacojones, ignorante y molesta. Yo molesto y puedo tocar mucho los ovarios y los cojones, pero no soy ignorante. A mí no me la dan , ni el Estado ni el Código Penal. Que Madoff campe por sus fueros como un ciudadano más, es una vergüenza . Que un tipo que supuestamente ha estafado a medio mundo, entre en ese “amparo”, es tan inmoral como indiscutible ante las leyes vigentes. Sobre todo, mientras el resto de los delincuentes se comen talego en un juicio rápido de diez minutos donde se administra el dolor con una facilidad pasmosa y se priva de libertad por delitos que no llegan ni a un trozo del papel higiénico del tal Madoff, con o sin mierda.

La libertad de este estafador apesta. Los leguleyos pueden argumentarla, sin duda, con la ley en la mano. La trampa es de puta madre. Las leyes, de puta pena.

Qué piensan los reclusos de una prisión al respecto? Porque en el trullo, los presos son mayoría. Qué argumentos de reinserción, moral  y estructura social se cree que pueden ser transmitidos a los que cumplen condena ? …los vigentes, los legales, sin duda, pero es que no les van a creer. La cárcel ya es de por sí una escuela delictiva , un lugar donde cumplir la pena con pena, pena de la de verdad. Si fuera, desde el orden y la supuesta lógica, contemplamos cómo queda en libertad el estafador más grande del siglo, ningún cursillo, libro, argumento ni charla tendrá peso alguno en la conciencia del delincuente.

La libertad de Madoff es legal pero inmoral.

Porque no nos engañemos, que no es lo mismo Bob Dylan que Los Chunguitos, como no lo es una eminencia del derecho penal (de pago) y un abogado de oficio (gratuíto).

Paga el pobre, como siempre. Gana el rico, como nunca.

 

 

martes

martes

Desnudaremos juntos al fantasma preciso

A todas las injurias que pretendan pasar

La luz de las esposas , los novios de la muerte

La teoría práctica desde el otro lugar

El lado de lo cierto, la justicia real

Lo mejor de los sueños que quedan por soñar

La longitud de un sabio , mi próxima vejez

Tu juventud divina tratando este camino

Donde estés estaré

Tu nombre de país , mi sentido real

Te seguiré hasta el limbo

Recorreré el infierno

Las estelas de luz y el suelo de neón

El lamento del loco

La verdad del borracho

La córnea del perdido

Y el palacio real.

 

SUEGRA Y NUERA-NUERA Y SUEGRA

SUEGRA Y NUERA-NUERA Y SUEGRA

EL PERFUME

EL PERFUME

Hay muchas formas de separarse. Tomar esa decisión cuesta mucho. La sensación de fracaso es demoledora. Si se tienen hijos en común, se convierte en un drama. No sólo por el hecho de romper una unión que parte en dos la familia, los hijos y las casas …no. Separarse es sufrir. Aunque no le quieras ya. Aunque ver su cara te produzca terror, asco, indiferencia o nada. Admiro a las mujeres que supieron negociar correctamente sus divorcios. Yo no supe. Lo hice mal, rápidamente y de forma radical. Mi segundo divorcio fue traumático. Yo tuve que ponerle piso a mi ex marido y pagarle una pensión durante un año. No me importó en exceso. No teníamos hijos en común, por tanto, con tal de no verle más, bien pagado estaba. Pero decidí que a él no tenía por qué salirle gratis del todo. No. Pues va a ser que no, me dije.

Antes de firmar el convenio regulador, le dije al abogado: Puesto quien paga soy yo, la maltratada yo, y quien ha decidido separarse, yo, esto no va a quedar así.

El hombre me miraba como esperando una gran putada.

-“Exijo una cláusula en el convenio que diga lo siguiente: Mi ex marido estará obligado ante la ley y durante el resto de su vida, a proveerme del perfume que uso. La marca es Aromatics Elixir de Clinique, y acostumbro a gastar una botella pequeña cada tres meses. Por tanto, deberá hacerme llegar mensualmente y por correo postal un frasco de perfume hasta el final de sus días o de los míos. Si no lo hiciera, podré denunciarle”.

-En toda mi vida profesional he escuchado nada semejante.

-No me cabe duda, respondí.

-Es eso realmente lo que usted quiere?

-Eso es lo que quiero

-No me costará convencer a mi cliente, creo que puede darlo por hecho.

El letrado sonreía. Mi ex marido lo firmó.

LAS RAZONES DEL RECUERDO: GRACIAS, TEDDY BEYOND

LAS RAZONES DEL RECUERDO: GRACIAS, TEDDY BEYOND

“De esto sale una novela, y sería un best seller”, “Esto dá para escribir un libro” …son frases muy comunes que se pronuncian con gran convencimiento. Es falso. Creemos que un episodio distinto, un romance, una persona o cualquier situación que altera lo cotidiano, se puede convertir en novela. No. Sólo quien escribe lo sabe.

Es el tiempo quien dá o no valor a lo vivido. Secuencias muy cortas pueden llegar a tener un gran peso treinta años después. Un largo matrimonio quebrado, nada. Es nuestra memoria y nuestro particular sentimiento quien guarda esos tesoros de forma inconsciente, y permanecen o no, dependiendo del tiempo. Las razones del recuerdo forman parte de la historia individual de cada uno.

Yo tenía catorce años cuando percibí por primera vez el talento. Fue durante un fin de semana en un pueblo llamado Sant Pau de Seguries. Era escaladora, la montaña me atrapaba con fuerza, y sobre todo, el peligro. La semana anterior había subido el Puigmal. Decidí descansar en ese pueblo junto con dos amigas, sin planear nada especial. Buscamos albergue y lo encontramos en casa del párroco. Durante el viaje en tren, conocimos a tres chicos, más o menos de nuestra edad. Viajaban, como nosotras, sin rumbo. En los setenta, los trenes eran un lugar de encuentro, protesta y revelación.

Nos unimos, y los seis nos hospedamos en el mismo lugar. Era invierno. Durante la noche, uno de ellos contó que su sueño era ser actor. Parecía un tipo interesante, despierto, lleno de inquietudes. No me fijé en él como hombre. Decidimos hacer una tonta sesión de espiritismo. Entre silencio, oscuridad y risas, el chico insistió en invocar a Marilyn Monroe. Buscó un plato hondo y lo llenó de agua. El plato quedó en el dentro de la mesa. De pronto, él pegó un violento manotazo y el agua cayó sobre su rostro. Gritaba, se retorcía, lloraba. “La he visto, la he visto –repetía- era Marilyn, y estaba podrida, podrida …”. Todos nos quedamos boquiabiertos. Intentamos tranquilizarle, pero no hubo forma. Durante más de media hora continuó llorando y gritando. De pronto, se dio la vuelta, y con un aspecto totalmente sereno y riendo, dijo: “Soy o no soy un buen actor?”. Su interpretación fue estelar. Magnífica. El tío tenía un talento indiscutible. Fue la primera vez que lo percibí. Durante el viaje de vuelta a Barcelona, supe que quería subir al Aneto con él, pero nunca se lo dije. Ese fin de semana y ese deseo me han perseguido siempre. Han pasado treinta y seis años.

Internet tiene sus grandes males y sus sorprendentes hallazgos. Yo estaba escribiendo mi segunda novela a partir de aquel recuerdo. Busqué en google el nombre de aquel chico, al que nunca olvidé. Tenía que ser actor. Pero no. Es pintor. Le encontré, y al contemplar su página web y su fotografía, treinta y seis años más tarde, reconocí en él a ese recuerdo con la misma fuerza de entonces. No sabía cómo dirigirme a él de forma lógica, o por lo menos, correcta. No tenía intención alguna de verle ni de buscar nada más que el recuerdo. Le escribí. El texto fue muy corto : “Dime si recuerdas un fin de semana en Sant Pau de Seguries, hace treinta y seis años”. Al día siguiente recibí , sorprendentemente, su respuesta. Lo recordaba a la perfección, y con la misma intensidad que yo. A partir de ese momento, nos intercambiamos correos. Le expliqué que estaba escribiendo una novela a partir de aquel recuerdo. Le pregunté cómo le habría gustado llamarse, de haber podido elegir. Me dijo : TEDDY BEYOND. Así bauticé al personaje. Los correos que me enviaba, forzando el recuerdo de aquel fin de semana, contando a grandes rasgos su trayectoria vital y su forma de ver la vida, eran tan intensos, tan literarios, que le pedí permiso para incluírlos literalmente en la novela. Yo le iba mandando todo lo que escribía, capítulo a capítulo. Teddy Beyond ya existía, no era un nick ni un seudónimo, era un personaje de novela con una parte de realidad tras el nombre de Teddy, elegido por él y creado por mí. Terminé la novela en un tiempo récord, y jamás lo habría hecho sin él. No nos hemos visto. Sólo hablamos por teléfono en una ocasión, una vez concluída la historia. Quiero darte las gracias, Teddy. Sin ti yo no habría escrito jamás “Las razones del recuerdo”. Jamás. No habría tenido la forma, la historia y el final que tiene. No habría sido nada. Ese libro es tuyo. Teddy Beyond existe. Un libro entero partió de un fin de semana treinta y seis años atrás.

Nunca subí al Aneto. Él sí. Dos veces. Y las dos veces, sólo. La foto que aparece es la del mismo Teddy Beyond en la cima del Aneto. Lo escaló el mismo año en que nos conocimos. Sólo existe un último correo de Teddy que no está incluído en el libro. Es el que aparece a continuación. Me hizo sentir la grandeza de la vida y la utilidad de Internet cuando los hombres de bien lo manejan para causas importantes. Gracias, Teddy. No sé si subiremos alguna vez al Aneto, pero queda pendiente.

 

Consuelo,

 

El final me ha dejado bien. Es un final de los de verdad, porque no se deduce hasta el último renglón. Después de leerlo mis labios han esbozado una sonrisa cómplice, al ver que, en él, Carlota renace en la cima de sus anhelos, mientras que, simultáneamente, amanece y la historia, como si de un boomerang se tratara, vuelve por sí sola a su origen, tal vez, también su destino.

 

Es un final optimista para un relato que traza un enorme looping para dar a Carlota una nueva oportunidad para atraparse a sí misma, conciliar su memoria y recuperar sus recuerdos felices.

 

Reconozco, entre los personajes centrales de la narración, una reencarnación trinitaria, en la que la protagonista, aferrada al timón de su destino, recorre sus encuentros y recuerdos, trasformándolos, hábil y tenazmente, en las estrellas polares, que le van a orientar e iluminar en su particular singladura, surcando las aguas de la memoria, con rumbo decidido, hacia las razones de su propio recuerdo.

 

Me ha gustado. Pienso que es una historia bien construida, con una estructura sólida y real.

No te daré una opinión basada en los formatos, aspectos textuales, gramaticales o literarios, ya que me faltan referencias externas y por otro lado no me interesan en exceso. Dejo esa farragosa misión para la Comisión de Lectura y tu Agente Literario, que a ellos, por lo que me cuentas, estas cosas les entusiasman mucho más que a mí.

Te daré la modesta y cercana opinión del lector, atípico, y singular, -al tiempo que personaje y crítico de excepción-,  en que me has convertido, cuyo privilegiado y especial estatus me ha permitido penetrar en el escenario del texto, por la puerta principal, y relacionarme con los personajes y la atribulada protagonista, con la naturalidad propia que te asiste en aquellos ambientes que no te resultan ajenos.

 

Es una historia que, a todas luces, resulta autobiográfica, vital y simbolista, a la que no le falta, ni le sobra ningún ingrediente: Adolescencia, Colegios de Monjas, Vida Matrimonial, Trabajo, Política, Ocasiones Perdidas, Valor, Deseos, Frustraciones, Canciones, Poemas, Amor, Desesperación Vida, Muerte y Reencarnación para llegar a ser, de modo sobrevenido, una historia enteramente veraz y creíble.

Es una historia que enlaza con “Te la quitaré aunque esté muerto” en muchos aspectos formales y argumentales. Quien la haya leído puede adivinar que Alba y Carlota son almas gemelas y que ambas historias podrían convivir ensambladas, sobrepuestas o contenidas una dentro de la otra, como si de una matrioska rusa se tratara.

 

Sospechaba, que Sandrine, y Teddy iban a acabar unidos, por los rastros que Carlota va dejando en el relato. Lo que no esperaba es que el círculo se acabara cerrando herméticamente, y mucho menos en el escenario símbolo de la narración. Sorprendente.  Magistral.

La sonrisa cómplice que me arrancó el final de la historia se esbozó sola. Como si hubiera sonreído alguien por mí, antes de tiempo, décimas de segundo antes de que dedujera que era Carlota quien renacía tras su triple voltereta mortal, desafiando a la memoria, el destino y las razones del recuerdo, a las que, por fin, da alcance.

 

Hasta la fecha nadie me había preguntado nunca como me gustaría llamarme en caso de no llamarme como me llaman. Pensaba que nunca nadie me haría esa pregunta. Ahora sé porqué un día pensé que me gustaría llamarme Teddy Beyond. Ahora sé la utilidad que, ese deseo esquizofrénico, absurdo y olvidado, tenía destinada. Todo círculo siempre acaba cerrándose.  Ahora ya sé quién es Teddy Beyond y que mi invención ha devenido realidad, provocando a la fantasía.

 

Me honra y me halaga que te intereses por la opinión de este humilde lector que, caído del tiempo, anda semi-oculto por las entrañas de tu novela.

 

Me complace que alguien me evoque, o tal vez invoque, mediante la tenacidad quimérica de su recuerdo y me cace, al vuelo, en un cielo casi vacío, en el que, ya pocas veces, alzo el vuelo.

 

Me emociona compartir contigo la fascinación por las heladas cimas de las altas montañas. Demostrados lugares mágicos, donde pueden devenir muchos principios y finales bajo sus amaneceres y ocasos, indefectiblemente místicos.

 

También a mí me enternece escuchar Angie. Cuando lo hago, esté donde esté, una llovizna delicada y densa, como la garúa, rocía mi alma, mientras que mi cuerpo, en una dulce y consentida deriva, se deja arrastrar y mecer por la suave corriente del río de la memoria, bajo la sombra de los recuerdos, que desde ambas orillas, sonríen cómplices, al verme pasar flotando feliz sobre las aguas.

 

Me alegro que hayamos vivido juntos una historia real dentro y fuera de tu libro, de haber recorrido los mismos lugares, de haber despertado en la misma ciudad, en el mismo momento. Me alegro de que hayamos coincidido de nuevo y que el recuerdo nos haya convertido en almas reincidentes, renuentes al olvido.

 

Durante estos días me he dado cuenta de que llevamos prendidos del hilo de nuestro recuerdo un pedacito de cada uno de nosotros, de una densidad mucho mayor de la que, posiblemente, ambos pudiéramos saber, pensar o creer.

 

Ha sido una gran alegría y un placer reencontrarte. Saber que todavía estás. Comprobar que todavía estoy.

 

Saluda de mi parte:

 

A Carlota Escosura Gómez de Velasco: La perseverante y tenaz Ave Fénix,

A Teddy: El idealizado y guadianista arcángel, faro en la oscuridad y puerto en las tempestades.

A Sandrine: Hada valiente, fraternal y sacerdotisa transmutadora de cuerpos y almas,

Al deleznable Juan. Que, quien a hierro mata, a hierro muere,

Al ambicioso Alfonso Pinto. Que le vaya bonito con Lucy in the Sky,

A Mamá y a Tía Connie. Que sean felices,

A las muñequitas de salón del Sagrado Corazón,

A las Teresianas,

A las hijas de las porteras,

A a la gamberra de Enma y su adorable: “Abuelita de los botellines”,

A las castradoras Madres Adoratrices. Para que Dios las perdone,

A la hermana Soledad,

A la dulce Mar González Presto, 

A los Rollings,

A la imputrescible Marylin. Que no me lo tenga en cuenta,

A Penélope,

A Salvador Puig Antich,

A Alaska,

Al los camareros del Zurich, el London, el Enagua…,

A los comisarios de via Laietana.  Perros de la aborrecible mazmorra de la que, casi todos los que no nos quisimos conformar, tenemos recuerdos tan indelebles, como ingratos,

Al perverso doctor Canals,

Al General no le saludes, porque él tuvo la culpa de casi todo lo malo que nos pasó y, sobre todo, de lo que no nos pasó,

Ah! Y sobre todo no te olvides de saludar a la cima del Aneto. Por favor, dile que, antes de morir, quiero volver a verle. Que quiero contarle una historia que seguro que le enternecerá.

 

Salúdalos a todos………Y diles que yo también soy de verdad, de auténtica carne y hueso.

 

Que tengas mucha suerte con tu libro y que el talento, ese que dices que tenemos a medias, no te abandone nunca.

 

Siempre tuyo,

 

Teddy Beyond.

 

 

LOS HOMBRES NECESARIOS

LOS HOMBRES NECESARIOS

Desde el instinto se detectan los perfiles de las cosas. Ningún medio de comunicación puede destrozarlo todo. No absolutamente. Las minorías son valiosas no sólo por el hecho de serlo e ir contra corriente. Lo son porque piensan.

Dicen que el tiempo lo pone todo en su justo lugar : A veces es así, otras, tarda tanto que el paisaje existencial de cada uno parece que pierde toda señal de dibujo y confunde trayectorias. Hay autores y detractores. Pero el instinto, sobre todo el salvaje, no acostumbra a fallar.

El mundo puede avanzar a pasos agigantados, ofrecernos todo tipo de oportunidades que parapeten el fondo de las cosas. De tontos está el mundo lleno. De mentes sin ejercitar, mucho más. Lo cómodo y la mediocridad se unen con excesiva frecuencia : Parece que está bien, que no pasa nada, o que pasa lo que tiene que pasar. Retrocedo unos cuantos años y recuerdo la figura de Mario Conde. El éxito personificado. Las camisas impecables de cuello redondo. Los gemelos, la gomina. No era un cantante, tampoco un actor, llegó a ser el famoso por excelencia y el modelo empresarial a seguir.

Lejos. Llegó lejos antes de que sonara el pistoletazo de una maratón descomunal. Corrió. Estudió. Escaló. Y llegó. Quizá llegó lejos demasiado aprisa mientras en aquel ascenso se alejaban de él.

“Es un hombre inteligente y en este país se mete en la cárcel a los hombres inteligentes”…Cierto. Para alguien como yo, que atendió y siguió su trayectoria por instinto, era una incógnita. No suponía un modelo a seguir pero sí un hombre merecedor de atención. Leía la prensa. Interpretaba más o menos. Recuerdo que llegué a comprarme periódicos de todas las tendencias para leer, leer, y sacar la media. Le seguí.

Grandes conversaciones, inútiles opiniones y tremendas discusiones. “Más dura será la caída”, recuerdo esa frase. La escuché miles de veces. En boca de personas de todo tipo. De derechas, de izquierdas, centristas, anarquistas, verdes, apolíticos…todos hablaban de Mario Conde. El linchamiento fue fácil , estuvo servido. Empezó a ser un modelo para mí el día en que ingresó en prisión. Tieso, recto, mirando al frente.

De Obama se dice que no durará mucho. Que se lo cargarán, como a Kennedy. Su seguridad cuesta cincuenta mil dólares diarios. Esa cifra me tranquilizó. Aznar ha declarado hace pocos días en la revista Vanity Fair que Obama es un “exotismo histórico”. Semejante definición en boca de quien a pesar de haber gobernado España ya no es nadie, refleja con toda claridad el instinto y la casquería del alma del fracasado, el rencoroso, el sucio, el dolido. No hace mucho, el periódico el Mundo se atrevió a publicar un disparate digno de la envidia del peor. Que Mario Conde se arrodilló ante el ex vicepresidente Alfonso Guerra pidiéndole perdón por todo lo que supuestamente le pudiera haber hecho en el pasado. Esa es una noticia sucia, procedente de la misma casquería de Aznar. Escribí sobre ello en tono de guasa, pero se me olvidó detallar algo: Seguramente Guerra, en su sueño y trance, alteró el hilo musical del ave, y en plena alucinación auditiva, escuchó cantar: “Dónde vas, Alfonso Guerra? Dónde vas, triste de ti ..? A soñar con Mario Conde, que hace tiempo no le ví, que hace tiempo no le ví …”.

Pueden inventar mentiras, pueden traicionar a la propia traición. Pueden hablar y decir todo aquello que en forma de puñal por la espalda suponga las justificaciones supuestamente necesarias para crear un lugar que no corresponde y que no existe. Hay hombres en los que se cree. Hay hombres que provocan al instinto. Por su saber, por su actitud, por su línea de conducta. Yo creo en Obama. Yo creo en Conde. Y me atrevo a compararlos en instinto. Del mismo modo que un animal defiende a sus crías sin conocimiento, existen hombres para la eternidad. Se huelen. Se sienten. Se siguen. Estoy esperando, nada más. España encarceló a un hombre inteligente, porque en este país, se mete en la cárcel a los hombres inteligentes. Pero los hombres inteligentes se hacen sabios estando presos. Investigan su interior. Abandonan lo exterior. Se quedan sólos, y a partir de ahí, se recomponen. Resurgen de las cenizas. Mario Conde tiene un lugar en el mundo. España se lo debe. Yo, únicamente por instinto, espero poder contemplar una nueva ascensión. Ignoro con qué forma , pero sé con qué fin. Es un hombre necesario.

aznar

aznar

Aznar: Iba a poner una foto suya pero no lo merece. De modo que aquí tiene usted mi cara en blanco y negro, que la doy, y no en colores porque no le concedo color ni brillo alguno.

Le llamo de usted porque estoy muy lejos de usted, Aznar. Pero no le llamaré señor. Si Obama es un exotismo histórico, entonces, Aznar, usted es el despotismo histriónico hecho hombre. Nunca soó usted llegar donde llegó, y ahora seguramente se siente muy mal siendo profesor. Me preocupa lo que pueda enseñar, francamente. Me preocupa quien le siga y quien le crea. Está usted pálido como la muerte y la ausencia de bigote le queda fatal.

Al gran estadista que usted defiende no le llegan más que zapatazos. Son espontáneos, créame, no vienen de parte de Zapatero español alguno.

Lo del exotismo de Obama, lo dice porque es negro?

EL GLAMOUR

EL GLAMOUR

No tengo hijas. Adoro a las niñas pequeñas, en su edad inocente. Me divierto jugando con ellas y tengo una paciencia infinita. Invento historias, cuentos, dibujo con ellas, fantaseo … son divinas. Me gusta ser “tía” sin tener sobrinas de sangre. Yo decido la sangre con la que me mezclo, y las hijas de mis amigas son un manantial de alegría que me alegran la vida. Mis dos hijos son varones, por lo que los juegos siempre fueron distintos. Acostumbro a repetir algunas frases tontas como latiguillo, de esas que todas tenemos. “Antes muerta que sencilla”, “Una mujer sin ojeras no es de fiar”, y, sobre todo : “El glamour es lo último que se pierde”. De esta última frase viene la historia. Una tarde, con tres niñas de seis a cuatro años, en casa de unos amigos, estábamos ordenando la habitación de jugar, hecha un desastre. Ellas no tenían ganas de hacerlo y entonces yo me improvisé una canción tipo Mary Poppins pero a mi rollo. Mientras la cantábamos, dije : “Chicas, hay que poner esto en orden, porque el glamour es lo último que se pierde”. Las tres me miraron y preguntaron : “ Y qué es el glamour??”.

Ahí me mataron. Cómo se lo iba yo a explicar a tres niñas de menos de diez años? No sabía. Lo arreglé como pude, y más o menos, dije : El glamour es la elegancia, la forma de estar. Cuando veais por la calle a una mujer vestida de negro, por ejemplo, que camina derecha, con la falda planchada, las medias sin carreras, tacones altos, perfumada y con un bolso del mismo color, eso es el glamour”. No pensé la trascendencia que podían llegar a tener semejantes palabras. Creí que lo olvidarían dos minutos después, pero no.

Al día siguiente me llamaron sus madres, mis amigas. De mí nada les extraña ya, pero reconozco que el hecho me hizo reír tanto que casi me ahogo.

“Las niñas van por la calle, mirando a derecha e izquierda. Cuando ven una mujer vestida de negro se ponen a gritar como locas : EL GLAMOUR ¡¡¡ EL GLAMOUR ¡¡, las señalan con el dedo, no hay quien las pare, se ponen frente a la pobre mujer, que no entiende nada, y le espetan : TIENES GLAMOUR ¡¡¡¡. No dejan de recibir besos, caricias y caramelos, se lo han dicho a la viejita que vende castañas y les ha regalado un cucurucho entero, Consuelo, el psicólogo de las niñas lo vas a pagar tú porque no hablan de otra cosa, quieren salir a la calle todo el tiempo porque han descubierto que  encontrar eso que se creen que es el glamour supone un chollo tremendo puesto que no dejan de recibir regalos. Yo te mato, Consuelo, o mejor te las mando a casa y arreglas esto como mejor veas, porque lo que más me jode, querida, es que las tres me dicen que yo no tengo glamour, y por ahí sí que no paso”.